Hola, adoptamos a nuestro gato de pequeñito en la protectora y ahora tiene 4 años. Es muy apegado a nosotros, supercariñoso cuando quiere y juguetón, pero siempre ha tenido este problema de que a veces se pone muy violento. O sea, nos salta encima literalmente y nos muerde fuerte sin soltar, hasta el punto de que sangramos un montón y nos deja cicatrices grandes que no se quitan. <\/p>
Da igual cómo reaccionemos, no para y ataca tanto a los brazos como a las piernas; incluso si reaccionamos con calma, vuelve a la carga y lo mismo... (sé que no se recomienda, pero en el momento pasamos mucho miedo porque duele de verdad) cuando reaccionamos con más firmeza; es la única forma de conseguir quitárnoslo de encima o incluso sacarlo de la habitación, y aun así sigue atacando y se pone más violento todavía. <\/p>
Ya lo hemos hablado con varios veterinarios y no saben muy bien por qué lo hace. Sabemos que no terminó de destetarse bien, así que seguro que tiene algo que ver, pero aun así nos da la sensación de que se vuelve "malo". A veces parece que simplemente se le va de las manos el juego o la excitación, pero en esos momentos no se comporta para nada como lo que os he contado antes. <\/p>
Quería aclarar que no tiene ninguna restricción, puede ir por donde quiera, tiene un montón de juguetes que usa solo o con nosotros y también un rascador (vamos a comprarle uno más alto porque le encantan y espero de verdad que eso le ayude a calmarse). Así que solo quería saber si a alguien más le ha pasado y si hay soluciones. Porque, aparte de eso, es un gato adorable y siempre está pidiendo mimos. <\/p>
Muchas gracias a todos por leerme.<\/p>