Hola a todos:
Espero que estéis muy bien.
Me he decidido a abrir un hilo aunque ya sé que hay mil sobre las cacas que huelen mal y los piensos, pero es que estoy hecha un lío con la alimentación de mi gato...
Es un abisinio de 11 meses. Empecé dándole el mismo pienso que le daba su criadora, que es uno sin cereales de la marca Ultra Premium Direct para gatos esterilizados.
Un mes después de que llegara a casa el año pasado, me fijé en que seguía teniendo un poquito de sangre en las cacas. Después de varias consultas y análisis con mi vete, resultó que había pillado dos parásitos en el criadero y ya lo tratamos.
El problema es que después de eso, seguía teniendo algo de sangre. Así que repetimos los análisis para asegurar que estaba curado y, efectivamente, ya no tenía ningún parásito. La vete nos recomendó darle durante unas semanas un pienso especial para la digestión, porque igual tenía el tránsito irritado por los parásitos y los tratamientos. El pienso en cuestión era el Royal Canin Gastrointestinal (que es graso y lleva cereales).
En cuanto hicimos el cambio, todo fue a mejor. Nada de sangre, las cacas ya no olían a nada, etc. Estábamos superaliviados. Llevábamos ya dos meses y medio dándole ese pienso y empezamos a hacer la transición al antiguo para volver a una dieta sin cereales. Pero es que, directamente desde el primer día del cambio (mezclando un 75% del digestivo y un 25% del de sin cereales), ha vuelto a tener unas cacas con un olor muy fuerte...
No sé si esto es normal o si creéis que es mejor cambiar de pienso directamente. El Royal Canin Gastrointestinal parecía solucionar el problema, pero se supone que solo se recomienda para periodos cortos para mejorar el tránsito...
¿A alguien más le ha pasado algo parecido?
Muchas gracias por vuestra ayuda y que tengáis muy buen día.
Un saludo,
Amandine