Hola,
Ya sé que este título va a chocar a más de uno, pero es que no puedo más. Llevamos casi 14 años viviendo con una sagrado de birmania y se ha cargado ya por lo menos 4 sofás y 4 sillones que han acabado todos en la basura. El caso es que se mea encima habitualmente y, al final, no nos queda otra que tirarlos. No le reñimos porque sabemos que no sirve para nada, le mantenemos el arenero limpio e incluso lo cambiamos cuando sospechábamos que algo no iba bien. Pero cuando vives en un piso de 60 metros cuadrados en la ciudad, siendo tres, y el único espacio de vida, que además es la zona de trabajo desde el covid, está siempre sucio por culpa de la gata, pues sí, te dan ganas de liquidarla. Es que ahora mismo no quiero comprar otro sofá hasta que se muera, así que ya ni veo la tele que está frente al sofá. Y cuando queremos pasar un rato a gusto, pues... nos vamos a la cama con el bicho este, que viene a pegarse a nosotros y a veces hasta se hace sus necesidades en la cama... es estresante. Le diagnosticaron insuficiencia renal, así que le damos un pienso especial y una pasta laxante. Y ya está. Se me olvidaba decir que también es el sitio donde comemos y, como responsable de la familia, me planteo qué nos está haciendo pasar esta bola de pelo. Sé que nunca nos atreveremos a dormirla y tengo esa sensación insoportable de estar condenado durante quién sabe cuántos años más. No puedo más, no sé qué hacer. Gracias por escucharme y, si podéis, por vuestra ayuda.