Buenas a todos.
Os escribo porque ya no sé qué hacer con mi gatito, que lo adopté hace 4 días.
El peque es adorable, lo adopté con 2 meses. Me habría gustado esperar más, pero es difícil cuando se trata de un particular.
El gatito es genial. Es súper cariñoso, duerme encima de mí, come y bebe bien, es muy limpio, no saca las uñas para jugar... PERO... es imposible hacer nada de nada.
Si me siento en el sofá, viene corriendo y se me pone encima. Si subo al piso de arriba, él también; si estoy haciendo la comida, se me escala por la pierna (¡ay!)... y así todo el santo día.
Juego con él más de una hora al día en sesiones de 15 minutos. Tiene 2 árboles para gatos, un rascador, 6 pelotas, un láser, un juguete de mariposa, un circuito para gatos... y un montón de cosas más.
Pero no juega solo; en cuanto me muevo, me sigue corriendo y se tumba a mis pies ronroneando. Si me pongo a ver la tele, viene y se me echa encima ronroneando. Hasta cuando huyo al piso de arriba, aparece a los 2 minutos, me salta encima dándome toquecitos y ronroneando.
Llevamos así 4 días y hace un rato estaba a punto de llorar y he acabado pegando un grito. Ya no sé qué hacer para que pare. No me atrevo ni a salir de casa para no dejarlo solo. De verdad, no sé qué hacer.
He llamado al veterinario y me han aconsejado que lo deje solo de vez en cuando, así que me encierro en una habitación 15 minutos, luego otros 30, luego una hora... pero nada, no hay manera.
Tengo la sensación de que me ve como a su madre. Come y viene corriendo hacia mí. Bebe y viene corriendo. Va al arenero y otra vez vuelve corriendo.
Sé que es adorable y me encantan los mimos de mi gato, pero esto ya es demasiado.
Y me da mucha pena. Seguro que echar de menos a su madre y a sus hermanitos tiene algo que ver, estoy convencida. Intento estar ahí lo máximo posible, pero no puedo estar las 24 horas, es imposible.
¿Cómo se lo hago entender sin gritarle ni ponerle triste?
Gracias por vuestros consejos.