Hola a todos,
Os escribo porque acabamos de adoptar un gatito de 2 meses para que conviva con nuestro primer gato, que tiene un año.
Los dos son machos, y el mayor está castrado.
Al principio teníamos pensado separarlos unos días antes de hacer las presentaciones. Pero el mayor sabe abrir puertas, así que todo se aceleró y al final el primer contacto visual ocurrió pocas horas después de que llegara el gatito.
Al principio el gatito le tenía miedo al mayor, pero ese miedo se le pasó en cuestión de minutos. Así que decidimos dejarlos verse.
Los 2 primeros días, aparte de algún que otro toque de atención del mayor (del tipo "no me muerdas la cola mientras duermo"), ningún problema. Incluso los pillamos compartiendo el mismo plato y jugando un poco juntos.
Desde ayer hemos visto dos o tres veces al mayor lamiendo "con bastante ímpetu" al pequeño. Esos lametones han ido seguidos muy rápidamente de mordiscos, primero en el cuello y luego en el lomo. Mordiscos bastante fuertes que primero hicieron maullar al gatito y que, por la insistencia del mayor, acabaron haciéndole bufar e incluso darle un zarpazo al grande. Hay que decir que el mayor parece querer inmovilizar al pequeño mientras le lame.
¿A qué creéis que se debe este comportamiento? ¿Y qué deberíamos hacer?
Gracias por vuestra ayuda.