He dormido a mi gato y me arrepiento
El contenido del foro a veces se traduce de otro idioma, y las publicaciones pueden referirse a países con diferentes leyes sobre animales. Investigue antes de tomar cualquier decisión.
Dado que una IA traduce automáticamente algunas preguntas y respuestas del foro, las traducciones pueden contener errores.
Hola, a todos nos duele muchísimo haber perdido a nuestros gatos...
Yo ya no sé ni qué pensar. Nuestro primer gato murió en casa justo antes de la cita para la eutanasia. Gritó y estuvo asfixiándose durante unos minutos que se nos hicieron eternos. Intentaba buscar aire, pero no podía.
Con el siguiente gato, decidimos no esperar porque, después de operarlo para quitarle unos tumores, le volvieron a salir en los pulmones. Un día dejó de comer, de beber y de moverse; se le veía fatal y, de un día para otro, empezó a costarle mucho respirar. No nos arrepentimos de haber pedido la cita, era "el momento", no queríamos que muriera igual que el primero. Pero al final, nos tocó vivir lo mismo que con el anterior. Después del primer pinchazo, el gato se puso muy nervioso y empezó a faltarle el aire, a asfixiarse como si se estuviera ahogando. Fue horrible. Incluso después de la última inyección, la cosa siguió un rato. ¿Vuestros gatos se quedaron dormidos directamente tras el primer pinchazo? ¿O es así con todos? Mucho ánimo a todos...
Te entiendo perfectamente y estoy contigo de todo corazón. Yo también perdí a mi gato hace casi 3 meses; murió en el coche de camino a la clínica y, aunque mi caso sea distinto al tuyo, sigo haciéndome las mismas preguntas. Estaba enfermo, sí, pero ¿hice bien?, ¿debería haber esperado a que amaneciera para llevarlo a mi veterinario de siempre y no a uno de urgencias lejos de casa, sabiendo que mi amor se estresaba en el coche y que no podía respirar? Es durísimo estar dándole vueltas a lo mismo una y otra vez. En tu caso, de verdad que no sé qué decirte, solo que quizá le había llegado su hora y esta vez lo sentiste así, y dijiste que sí para que tu pequeño dejara de sufrir. Él no te lo va a tener en cuenta, has estado ahí todos estos años para él y lo has hecho todo... No se puede volver atrás; es muy duro, pero es lo que hay y no podemos hacer nada.
Tu mensaje me ha llegado al alma. Noto muchísima culpa y mucha tristeza en tus palabras. No te culpes, porque así solo consigues añadir más dolor a la pena que ya sientes. Piensa que tu gatita por fin descansa en paz. Imagínate todo lo que ha tenido que pasar la pobre luchando estos dos años. No te arrepientas de nada, porque aunque hubieras esperado una o dos semanas más, creo que no habría cambiado nada. Ya estaba muy delicada de salud. Por tus palabras, se nota que la cuidaste de maravilla. Tomar la decisión de eutanasiar es un paso durísimo, pero lo hiciste porque en el fondo sabías que ya no se podía hacer nada más. Ahora dale tiempo al tiempo para que el dolor se vaya suavizando.
Te mando mucho ánimo y un abrazo muy fuerte.
¡Mucha fuerza!
Ahora mismo estoy en tu misma situación... Mi gata se fue el domingo... No entiendo ni cómo pude aceptar que la durmieran cuando me lo propuso el veterinario, sé que podría haber vivido un poco más... Nació con un solo riñón funcional y un soplo en el corazón, pero aguantó 16 añazos y estos dos últimos luchó muchísimo contra su enfermedad... Me propusieron dormirla tres veces y siempre dije que no, ¡y siempre salía adelante! Y esta vez dije que sí... No entiendo ni por qué lo hice, tengo la sensación de que no era yo, no puede ser... Sufría, pero estoy segura de que habría salido de esta una vez más... Me odio a unos niveles que no te puedes ni imaginar, he matado a mi gata...
Hola, Lila. Creo que cuando perdemos a un animal siempre nos sentimos culpables. En mi caso, después de que la hospitalizaran por tener agua en los pulmones, se puso peor bastante rápido y la alimentaba a la fuerza con una jeringuilla. Esperé demasiado para dormirla; los últimos días que pasamos juntas veía perfectamente que estaba sufriendo, pero yo no estaba preparada para dejarla marchar. Cuando la llevé al vete para dormirla, me dijo que ya se estaba muriendo. Ni siquiera estoy segura de si llegó a darse cuenta de que yo estaba a su lado. Desde entonces sigo sintiéndome culpable por haber sido tan egoísta y no haber hecho lo que tocaba a tiempo. No te martirices, hacemos lo que podemos en una situación tan difícil y siempre es durísimo ser quien tiene que tomar la decisión de dormirlos.
Hola Ptitemat,
Gracias por tu mensaje. Estos últimos meses me han ayudado a darme cuenta de verdad de todo lo que estaba sufriendo. Incluso la cortisona, en la que tenía puestas muchas esperanzas, ya no le hacía nada. Leer lo que te dijo tu vete me reafirma en la decisión que tomé. Le echo muchísimo de menos. Ya he recogido sus cenizas, así que sigue estando cerca de nosotros. Al final, tomé la decisión correcta. Le ahorré más sufrimiento, sobre todo porque ya no se podía hacer nada por mi pequeño, al que tanto quiero. Espero que estés bien. Son situaciones muy complicadas. Nunca sabes si lo que decides en el momento es lo correcto, pero al fin y al cabo solo somos humanos y hacemos lo que nos parece justo. Sea cual sea la decisión, el dolor es el mismo. No te culpes, porque solo te estarías añadiendo un sufrimiento extra que no necesitas; ya tienes suficiente con la pena de su ausencia. No te impongas un doble castigo. Estoy segura de que fuiste una mami increíble para él. Mucho ánimo a ti también.
Hola Lila,
No te arrepientas de nada... Yo tuve que tomar esa misma decisión con mi pantera y esperé demasiado; los dos últimos días fueron durísimos para él y para mí también...
Cuando lo llevé al veterinario me explicó que, al final, cuando tú ves que tu gato está realmente mal, es porque él lleva ya mucho tiempo sufriendo, pero se aferran a la vida hasta el final.... También me dijo que sí, que había que llevarlo y no esperar a ese "día de más", porque si no luego hay que dormirlo por urgencias y eso es todavía más difícil de llevar para todos: para el animal, para el vete, para el dueño...
Al final creo que hay que confiar en uno mismo; conocemos a nuestros animales mejor que nadie y sentimos cuándo ha llegado su momento.
Mucho ánimo
Hola, estoy exactamente en tu misma situación, yo tuve que despedir a mi gata hace 3 semanas por culpa de unos tumores de mama. Y eso que la habían operado dos meses antes, pero todo volvió superrápido... en una semana ya tenía un bulto nuevo del tamaño de un huevo debajo de la pata. Estos cánceres son una auténtica ****** y creo que con lo del hígado habría sido igual. Al igual que tú, me estoy preguntando todo el rato si debería haber esperado unos días más, pero verla así se me hacía insoportable. La mía comía un poquito de latita, ya no se movía mucho pero sobre todo le costaba respirar, tenía agua en los pulmones y corría el riesgo de asfixiarse. Pero creo que nuestra decisión fue la mejor que pudimos tomar, no hay que esperar a que sufran para dejarlos ir cuando ya están desahuciados. Ellos no se dan cuenta y para nosotros es lo más duro, pero yo me siento como su mami y prefiero cargar yo con el sufrimiento antes que ella. Has tomado la decisión correcta y piensa que a veces hay gente que no se decide lo suficientemente rápido y el gato muere sufriendo; haberla tenido unos días más no le habría salvado la vida, al contrario. Te deseo mucho ánimo en este momento tan difícil.
Tienes razón Aurore, es exactamente eso. Ayer no estaba segura de si era el momento y la duda se me empezó a meter en la cabeza. Pero en el fondo sabía que no quería dejarle sufrir. Era durísimo ver que ya no comía y que cada vez estaba más cansado. Y como dices, habría seguido sufriendo, está claro. Es una experiencia horrible, pero como todas las cosas que te marcan en la vida, te dejan un aprendizaje a los que nos toca vivirlo.
Ya sabes, siempre nos sentimos culpables cuando dejamos ir a un animal, te acabas preguntando si de verdad era el momento justo.
Pero si no lo hubieras hecho, habría sufrido muchísimo y te habrías sentido fatal también.
Seguro que habría vivido un poco más, pero ¿a qué precio? ¿con cuánto sufrimiento?
Es el último acto de amor que has hecho por él.
Mucho ánimo.