Hola a todos,
Ayer puse un post en la sección de entender a tu gato, pero creo que este sitio es más adecuado. Os escribo ya a la desesperada. Mi peque de 6 años tiene insuficiencia renal. Ya lo sabíamos cuando la adoptamos. Los últimos análisis de febrero salieron bien, así que pensábamos que todo iba a ir sobre ruedas, con su pienso renal y sus revisiones. Pero a finales de mayo, después de ver unos días que meaba fuera del arenero, llamé al vete. Le hicieron una analítica y los niveles habían subido, así que hubo que ponerle suero. Salió un miércoles por la tarde y estaba muy dulce. No comía, pero bueno, acababa de salir del hospital. Al día siguiente me pareció verla acercarse a los cuencos, parecía que estaba bien. Le pregunté a la vete si pasaba algo por irme 48 horas y me dijo que no, que no había problema. Cuando volví el domingo, me dio la sensación de que no habían comido mucho (tengo dos). Y al día siguiente mi peque seguía igual. Pasaban los días y yo llamando a la clínica; me dijeron que había un medicamento para que recuperara el apetito, Cerenia. Se lo di, pero nada, no sirvió de nada. El martes, ya desesperada total porque solo picoteaba la comida, me fui a la clínica. Los niveles de urea y creatinina se habían disparado. La creatinina pasó de 28 a 136 y tenía 2 g de urea. Se quedó ingresada. Pedí ir a verla por las tardes y, con la perfusión, volvía a ser el solete que tanto queremos, cariñosa, habladora... ¡y comía! Del martes al viernes, los niveles bajaron a la mitad y la exploración clínica salió bien. Decidimos ponerle el suero en casa dos veces por semana y estaba feliz de traérmela de vuelta.