Mi gatito me ataca las manos
El contenido del foro a veces se traduce de otro idioma, y las publicaciones pueden referirse a países con diferentes leyes sobre animales. Investigue antes de tomar cualquier decisión.
Dado que una IA traduce automáticamente algunas preguntas y respuestas del foro, las traducciones pueden contener errores.
Bueno, una vez que tenemos clara la prioridad (el juego), hablemos de los momentos.
Para mí, educar en el cariño, el afecto y los mimos es un concepto súper importante. Es algo que se va cultivando con las semanas, los meses y los años. Pero hay que saber elegir el momento y la forma.
Claro, cuando el gatito está tranquilo, súper relajado, ese es el mejor momento para *****aprender***** cómo le gusta que le den mimos.
Otro momento que es pura magia, y mi favorito, es cuando el gatito se está lavando un poco. Está tranquilo, pero no está en plan siesta. Ahí es cuando puede que intente atacar la mano que le acaricia. Y AHÍ es cuando el truco de dejar la mano quieta funciona de lujo. Ahí podemos combinar mimos con juegos muy tiernos, darle toquecitos con los dedos, hacerle bromas (me encanta). Por ejemplo, cuando se lame la pata de atrás, le doy uno o dos toquecitos con los dedos en el hombro. A lo mejor me responde con un mordisquito muy suave. Eso es justo lo que busco: una respuesta con la misma intensidad que mi gesto. Ahí conectamos, nos reímos y estamos de igual a igual. Somos colegas. Y ella me respeta (hace todo lo posible por no hacerme daño). Si reacciona con demasiada fuerza, dejo la mano quieta, siempre. Si se pone bruta, suelto un grito.
Con el paso de las semanas y los meses, el gatito viene cada vez más a menudo a lavarse a mi lado. Y cuanto más tiempo pasa, más mimos y cariño hay, y menos excitación.
Ojo, ten en cuenta que la mayoría de expertos en gatos no apoyan esto de jugar así con ellos. Así que hay que pillarlo con pinzas. Por lo general, desaconsejan cualquier tipo de interacción con los dedos y las manos. Yo, personalmente, creo que es más fácil educar al gatito para que sea suave exponiéndote de esta manera que evitándolo por completo. Dicho esto, insisto en que el mejor momento es cuando viene a tumbarse cerca de nosotros para lavarse, en plan medio relajado. Ahí le damos mimos, y si la cosa se convierte en juego, pues se convierte en juego. El objetivo es bajar la intensidad y enseñarle a ser dulce.
Luego están las prioridades y los momentos.
La prioridad absoluta con un gatito es aprender a jugar con él. Porque su instinto de caza es muy fuerte y **necesita** explorar y realizarse en ese sentido. Es una necesidad casi vital para su cabecita. Un gato se hace adulto sobre los 3 años, y a partir de ahí te quedan unos 10 años en los que ya no juegan tanto, y lo que más hacen es echarse siestas y pedir mimos. Ese momento llegará, y seguramente demasiado pronto. Ahora mismo estamos en la etapa de gatito. Los mimos son, de verdad, algo secundario, salvo en los "buenos momentos". Ya hablaremos de eso.
Para mí, el top 3 de tipos de juego más importantes son el escondite, la persecución / emboscada / ataque y el juego autónomo:
El escondite
Súper importante para vuestra relación. Es una forma de conectar y comunicarse. Cuando vas hacia el gato y se escapa, tienes que verlo como una invitación a jugar al escondite. Si en ese momento sales corriendo en dirección contraria y te escondes dejando que note que estás ahí (a mí me gusta asomar un poco la cabeza o la punta del pie), el gato vuelve poco a poco. Es curioso. Así que jugad al escondite, en un sentido y en el otro.
Persecución / emboscadas / ataques
Si quieres que se olvide de nuestras manos, tenemos que acostumbrarlo a algo más cañero y divertido. No hay nada como un ratoncito al final de una caña o algún juguete parecido. Ahí es donde tenemos que aprender a imitar el movimiento de las presas en distintos contextos.
Juego autónomo
Se trata de descubrir qué tipo de objetos animan a tu gatito a jugar solo, por su cuenta. En mi casa, un ratoncito de peluche que no pesa nada funciona de maravilla. A veces juega a darle toques, a lanzarlo por los aires, a subirlo al árbol para gatos, etc.
Esto es bastante simple:
Primero, la fórmula mágica: cuando te ataque las manos mientras solo intentabas darle unos mimos, muy fácil, dejas la mano quieta. Se la dejas ahí. Deja que la atrape. Se pondrá a lamerla :)
A partir de ahí, negocias la liberación del rehén (la mano). La mueves un pelín, muy despacio. Si sigue ensañándose, sueltas un quejido o un gritito. Ojo: estos gritos no son para castigarlo ni regañarlo, sino para demostrarle nuestra debilidad. Como si fueras un compañero de juegos que chilla de dolor.
A mí personalmente me encanta, además, darle unos toquecitos con los dedos. Convierto un dedo en una "pata de gato" y le doy toques súper suaves, pero muy suaves. ¿Para qué? Para marcarle a qué intensidad estoy dispuesto a jugar.
Te toca a ti ir viendo los momentos en los que está tranquilo; si tiene las pupilas muy dilatadas o mueve la cola, es que está en modo caza y no de mimos. Los gatitos son auténticas bolas de energía, solo piensan en jugar. Son monísimos así, pero también agotan un montón.
Yo, en cuanto quiere jugar con mis manos, le doy directamente un juguete, un ratoncito, y se pone a jugar con él. Si no, lo aparto de mí para que no coja esa manía para cuando sea más mayor, sobre todo porque saca las uñas y a veces se me quedan clavadas en la piel.
Incluso le da por escalarme como si fuera un rascador.
Si quiero jugar con él, uso una caña de pescar, así al menos no hay riesgo de que me arañe.
¡Mucho ánimo! Y sí, es la alegría de tener gatitos... es broma, claro.
A mí también me escala como si fuera una araña 😁
Gracias por vuestras respuestas. Intento usar juguetes de por medio, pero no siempre es fácil; cuando quiero darle mimos o acariciarlo y él se cree que quiero jugar, ¡me engancha las manos directamente!
Evita jugar con él con las manos, usa juguetes tipo caña o una cuerda... deja las manos para las caricias cuando el gato esté tranquilo ^^
6 comentarios de 6