Llamar al gato "Lucifer"... ya empezamos mal. El poder de los nombres. "Rascaba la puerta como si quisiera salir todas las noches sin falta, maullando", pues normal. "No paraba de intentar escaparse y de querer salir", normal también. "Se estaba volviendo insufrible. No ha salido nunca fuera, es un gato de piso". Eres un monstruo. Los gatos de piso no existen, se llaman gatos cautivos y por lo general están fatal de la cabeza, son gatos de segunda. Cero contacto de por vida con otros de su especie. Encerrado en una minucia comparado con lo que sería un territorio normal. Sin bichos que cazar, ni pájaros, ni ratones, nada de nada. Le vas a dar una vida de perros. Déjalo salir o dáselo a alguien que sepa cuidar a un gato. "Todo el día escuchando a la gente decirme 'tienes que castrarlo', y resulta que después de dos días sigo sin ver ningún cambio". Uff, va a estar difícil. La castración es un dogma (que tiene su defensa, ojo, pero que la mayoría de los que la practican no entienden ni saben explicar en términos de control de población o protección comercial), y ese dogma se apoya en un montón de falsas creencias. Influye más la personalidad o el tipo de educación de los dueños que la propia operación en sí. Te recomiendo que le des a "Lucifer" a alguien que tenga jardín, un bajo o un desván, vamos, alguien que pueda permitirse tener un gato. Si tú no puedes dejarlo salir, no deberías haberlo pillado nunca.
"Lucifer" por el gato de la Cenicienta, para empezar. Lo mismo habría dado llamarlo Satán, Cenicienta o Winnie de Pooh, no habría cambiado nada.
Digo que es un gato de piso porque se niega a salir de mi habitación desde el primer día. Vive en una casa grande con un terreno MUY grande, con gente, otros gatos que viven medio fuera, perros... Intenté sacarlo a menudo cuando lo recogí, pero no hubo manera.
No lo dije al principio, pero es un gato que me encontré en una bolsa de basura bajo la lluvia, junto a su hermano, cuando solo tenían diez días. Que esté "fatal de la cabeza", pues probablemente, pero no es por mi culpa.
Siempre he tenido gatos que hacen vida de gato, pero él no ha querido.
No podría regalar a este gato jamás, porque, como tú dices, soy la única persona en la que confía. Al ser tan pequeño cuando lo encontré, me convertí (por así decirlo) en su madre sustituta.
No he pedido que se juzgue a mi gato ni cómo lo he criado, solo que se responda a mi pregunta. Que me expliquen cómo funciona químicamente la castración en los gatos y conocer la opinión de gente que sepa del tema.
Y ese tonito condescendiente sin tener ni idea de lo que hablas... no, gracias.