Mi gata querida se fue al cielo este viernes 4 de abril de 2021 y no me había preparado mentalmente ni nada para el después, no levanto cabeza... Sabíamos de sobra que no sería eterna, pero de imaginárselo a la realidad hay un trecho enorme...
Me siento culpable por varias razones; la principal es que nunca sabré de verdad si estaba sufriendo por algo.
A ver, habría cumplido 19 años a principios de mayo, que es un montón, pero ¿cómo estaba ella cuando tomé esa decisión tan horrible? Seguía yendo a su arenero (quizás hacía demasiado pis, así que igual tenía algún problema ahí...), se aseaba sin problemas, seguía jugando con cositas, hasta corría un poco después de hacer caca o cuando yo la perseguía para jugar, y saltaba con bastante agilidad para lo vieja que era. Donde sí parecía haber un problema era con la comida; llevaba unos quince días comiendo menos pienso y también menos de sus sobres.
O sea, que no había nada realmente alarmante en lo que acabo de decir... salvo que desde hace 4 años o más, chillaba, gritaba o lloraba, no sé cómo llamarlo (otros dirían que se quejaba). Al principio era una o dos veces por la noche antes de dormir, pero fue a peor hasta que lo hacía de día, de noche, por la mañana, mientras comíamos, al salir del arenero, antes de beber... casi todo el tiempo que estaba despierta. Era a diario.
Por otro lado, daba vueltas alrededor de los muebles, por la mesa... en fin, que según la veterinaria seguramente tenía un problema psicológico o neurológico.
Y es verdad que desde hacía unos meses notaba que le temblaba un poco la cabeza y el cuerpo cuando dormía en postura de "esfinge"... lo que cuadra con lo de los problemas neurológicos.
Pero ¿cómo puedo estar seguro de que todo eso la hacía sufrir tanto como para que YO tomara la decisión de acabar con su vida?
Seguía siendo tan cariñosa, estaba conmigo casi siempre, dormía en su casita (que no soy capaz de tirar) o encima de mí, pedía mimos, rascaditas, se restregaba contra mí y no paraba de ronronear...
Sinceramente, no sé si se me va a pasar esta culpa algún día...
A ti, mi Biquette, te digo que te pido perdón por haber hecho esto si es que todavía no sufrías lo suficiente como para merecerlo...
PD: siento el tocho. Gracias por vuestras respuestas si alguien escribe, un saludo.