¡Hola a todos! 😋
Tengo 22 años y he convivido con gatos (5 en total) desde que nací.
El caso es que fui a una protectora y enseguida me enamoré de este gatito blanco y negro de un año y medio que nadie quería. Lo encontraron en la calle y estuvo un año en el refugio hasta que lo adopté. Al principio estaba con los gatos asilvestrados pero, con el tiempo, lo pasaron a la zona de los que se pueden sociabilizar.
En el refugio era imposible acercarse a él, lógicamente. Huía y te bufaba si intentabas acercarte a menos de un metro.
Me lo pensé y fui a por él una semana después (nos costó lo suyo meterlo en el transportín).
En cuanto llegamos a casa, la cosa fue muy difícil. Obviamente era imposible acercarse, se escondía en sitios que no eran nada recomendables ni limpios. Incluso pilló un poco de rinotraqueitis por el estrés (que le tratamos rápido). Por lo demás, cero problemas con el arenero, la comida o la higiene. Al principio estaba bastante desanimado porque sentía que vivía con un gato fantasma.
Ahora, siete semanas después, Félix tiene su escondite en un armario abierto. Se queda ahí metido cuando estoy yo y espera a que me vaya a currar o a dormir (se sabe mis horarios de memoria) para salir.
Básicamente, por la noche sale por el piso y se lo pasa bomba con sus juguetes y con todo lo que encuentra. Come, bebe y hace sus cosas correctamente (aunque tiene la mala costumbre de mearse en el sofá cuando se sienta algún invitado, como queriendo decir que el salón es suyo). Por el día también sale en cuanto me voy al trabajo.
Sin embargo, no hay progresos en su socialización. Me bufa un poco (por miedo) en cuanto intento acercarme aunque sea con cuidado y con chuches; camina pegado al suelo cuando pasa por delante de mí para ir a esconderse por la mañana... hace todo lo posible para que no lo vea. Si pudiera meterse dentro de la pared, lo haría. No se tumba en su camita (dentro del armario), sino debajo para que no lo vea. Cuando me levanto y está en el salón, se pone siempre al fondo y me clava la mirada hasta que se arma de valor y sale corriendo a esconderse en el armario.
Le doy de comer por la noche antes de acostarme, ¿quizás debería dársela por la mañana para obligarle un poco a que me pida comida?
El Feliway y el Zylkene no parecen hacerle mucho efecto. No maúlla nunca y no parece tener ningún otro problema.
La verdad es que no parece que esté triste, pero me da mucho miedo no poder acercarme a él o tocarlo nunca. En ese caso, ¿quizás sería más feliz en una casa con acceso al exterior?
Gracias de antemano :)
Un saludo