Os cuento mi problema:
Tengo una gata de 2 años, es un sol, súper buena y sociable con la gente. Hace 2 meses cogimos un gatito. Es muy bueno y tranquilo, de la misma raza.
El tema es que la gata adulta no lo acepta. Le gruñe y le bufa, pero en vez de atacar al peque (que tiene mucha curiosidad por su hermana mayor)... parece que está asustada, huye de casa y se aísla en el jardín y por los alrededores (el gatito aún es muy pequeñajo para dejarle salir, pero no tardaremos mucho en hacerlo).
Lo peor es que cuanto más tiempo pasa, más se aísla la adulta fuera de casa, hasta el punto de que se queda a dormir fuera y casi ni la vemos. Y eso que no es nada aventurera; antes de que llegara el peque se pasaba casi todo el día durmiendo dentro de casa.
En resumen, buscamos una solución para que la gata deje de tenerle miedo al gatito (porque parece que es eso). ¿A alguien de por aquí le ha pasado algo parecido?