Hola a todos,
Ayer por la tarde, mientras acariciaba a mi gato Jym de un año y medio, me di cuenta de que tenía la tripa más dura de lo normal. Aun así, sus cacas son como siempre, va con la misma regularidad que de costumbre y no parece que tenga gusanos (al menos yo no he visto ninguno). Por lo demás, no tiene la barriga hinchada, tiene el mismo tamaño de siempre y su comportamiento es exactamente el mismo: come normal, duerme, juega, hace el loco y salta por todas partes... También me he fijado en que cuando le doy un masaje en la tripa (donde está dura) parece que le gusta, como siempre, así que no parece que le duela.
Además, hace algo más de una semana que empecé la transición entre dos marcas de pienso y todavía está al 50 % del antiguo y 50 % del nuevo.
¿Se os ocurre qué puede ser? ¿Debería preocuparme? ¿Puede ser por el cambio de pienso? Gracias por vuestras respuestas.