Buenas noches,
Me alegra poder compartir mi experiencia contigo, y la verdad es que es bastante tranquilizadora.
Hoy, cuatro meses después de su amputación, Etoile está realmente muy bien. Su vida ahora es casi igual que antes de la operación, salvo que sale menos tiempo al exterior y creo que también se aleja menos de casa. Me parece que se cansa más rápido después de sus salidas. O sea que en general se ha vuelto un poco más sedentaria, pero por lo demás está genial.
Con el tiempo ha ido progresando: al principio sus saltos eran más limitados, subía a las camas, al sofá y a las sillas, pero ya no llegaba al alféizar de las ventanas ni a la mesa... ¡pero desde hace unas semanas lo vuelve a hacer!
Además, hace poco ha descubierto que le encanta trepar por el árbol rascador. Tiene momentos de locura en los que sube a toda velocidad.
Y lo que más me alegró: nuestra otra gata (son de la misma camada) acabó aceptándola de nuevo al cabo de 8-10 días, y han recuperado su complicidad. Ya vuelven a perseguirse por el jardín (cuando Etoile corre a toda velocidad, es imposible imaginar que le falta una pata trasera, ¡su velocidad es impresionante!). Creo que su hermana olía los productos farmacéuticos cuando Etoile volvió del veterinario, y eso fue lo que causó su actitud de rechazo los primeros días.
Algo que hay que tener en cuenta: el veterinario recomendó tenerla dentro de casa durante aproximadamente un mes, pero como la veía deprimida no esperé tanto. La dejé salir bajo mi vigilancia antes de que terminara la primera semana... al principio la metía dentro bastante rápido y poco a poco fui reduciendo la supervisión y la dejé apañárselas sola en el exterior.
Personalmente tuve la sensación de que tomar el aire le levantó el ánimo un montón: se entretenía arañando el suelo, comiendo hierba del jardín, olisqueando todo, cazando insectos :-)
PD: Como ahora es más vulnerable, me aseguro de que ya no salga por las noches.
Eso es todo por mi parte.
Espero de todo corazón que tu gato también recupere su confianza y sus ganas de vivir su vidita de gato, incluso con esta limitación. Te entiendo perfectamente. Para mí fue muy duro verla así al principio.