Hola a todos.
A ver, tengo una gatita de 7 meses. La sacamos de una protectora en julio, no tenía ni 2 meses, así que no estaba destetada. Fue abandonada.
Siempre ha sido... "hiperactiva", queriendo jugar todo el rato, le dan esos ataques de locura cada hora, muerde y araña cuando juega con nosotros. No es nada cariñosa, en cuanto la coges en brazos se quiere ir. Solo ronronea cuando se pone a amasar nuestra manta.
A día de hoy sigue igual, el tema es que ahora es lo bastante grande como para subirse a todos los muebles. Le prohibimos subirse a los de la cocina pero no hay manera, no hace ni caso. Nos roba la comida; en cuanto hay un papel por ahí suelto lo pilla y, cuando intentamos quitárselo, nos gruñe. Sí, sí, habéis leído bien, gruñe, no bufa.
Se come todo lo que se pueda comer... En cuanto dejamos algo de comida y nos damos la vuelta un minuto, se lo zampa...
Tiene un montón de juguetes, pero prefiere atacarnos a los pies y a las piernas (sacando las uñas y mordiendo, lógicamente). Tiene su camita para dormir, pero prefiere una caja de cartón que le dejamos porque juega con ella.
Este es el problema: le prohibimos cosas (lo normal), ¡pero es que no escucha absolutamente nada! Lo hemos intentado todo: el flis-flis con agua, el toquecito en el culo, soplarle en la nariz, gritarle... Incluso pusimos un difusor de feromonas que supuestamente calma a los gatos... Pues nada, no funciona, vaya.
Se está volviendo muy pesado, tengo la sensación de estar regañándola las 24 horas y lo odio...
Por favor, si tenéis alguna solución, decidme 🙏