Mi gato, que tenía 2 años y medio, murió el 30 de septiembre. Cuando tenía un mes y medio sufrió un traumatismo craneal que estuvo a punto de costarle la vida.
Sobrevivió.
Al año y medio, en septiembre... le descubrimos el problema de riñón. El veterinario me había dicho (era mi veterinario de siempre, el que se encargaba de él) que, como era joven, el problema volvería, pero que de momento podíamos salvarlo y que no era nada "grave".
Un año después, el 30 de septiembre...
Los problemas de riñón de mi gato vuelven. Lo llevo al veterinario, a mi clínica, pensando que me atendería el que lo lleva siempre, pero no, nos toca uno nuevo que acababa de llegar... no era de aquí y se notaba que era extranjero.
Se hace cargo de mi gato y mira su ficha antigua (incluyendo el peso de hace un año).
Y me dice que no es nada grave, que es lo de siempre y que ya me avisará para cuando pueda ir a recogerlo.
Ese gato era mi vida entera, lo tuve desde que tenía un mes, lo "crié" y fui como una madre para él.
Este veterinario me dice luego: "quédate con él, ahora vuelvo, voy a por un calmante".
En ese momento no entiendo por qué un calmante. El gato estaba muy estable y la primera vez que lo traje, un año atrás, el veterinario que lo llevaba no le puso ningún calmante. No me cuadraba nada.
Le pone el calmante (con una inyección...).
El gato se empieza a quedar dormido y yo no entiendo nada.
Después nos tenemos que ir.
Luego le pone la anestesia... y no pesó al gato.
Mientras que el veterinario que lo atendía siempre sí que lo pesaba y todo eso, pero este no.
Tened en cuenta que el peso de mi gato ya no era el mismo. Rio había perdido peso en un intervalo de un año, así que igual le puso una dosis demasiado fuerte de calmante + anestesia. No sé si es arriesgado...
Pero vamos, yo creo que sí, porque unos minutos más tarde, lo que tardé en llegar a casa de mi abuela, que vive pegada a la clínica, el veterinario viene a llamar a la puerta.
Nos dice: «lo siento, de verdad que lo siento, el gato no ha sobrevivido, ha tenido una parada cardíaca, he intentado reanimarlo pero ha sido imposible, no entiendo por qué ni qué ha pasado, lo siento muchísimo».
El veterinario no hacía más que pedir perdón, me repetía todo el rato que lo sentía y que no sabía de verdad qué había pasado...
Al final, ni él (al menos por lo que nos dijo) ni nosotros sabemos qué pasó en realidad.
Siempre he sospechado que un calmante + anestesia sin haber pesado al gato podía ser mortal.
Además, en la factura el calmante no aparece por ningún lado...
Y cuando decimos que le puso un calmante, nos responden que no, aunque ese día estábamos tres testigos: mi madre, mi abuela y yo. Los tres le oímos decirlo y lo vimos hacerlo delante de nosotros. Incluso tengo una foto del gato antes del calmante y otra después... en la de antes se le ve superdespierto y en la de después el gato ya empezaba a dormirse con las orejitas hacia abajo...
Ese día nuestro pequeño Rio nos dejó.
Probablemente por culpa de un error médico. Me siento fatal por haberlo llevado a ese veterinario. Pensaba de verdad que estaría su médico de siempre, pero no, ese día me tocó una persona que acababa de llegar y que estaba sola en la clínica (se encargó de mi gato él solo, así que no hay pruebas del calmante que le pinchó porque no sale en la factura ni en ningún sitio).