Hola a todos,
Acabo de adoptar a una gatita negra de apenas un añito en la prote (la encontraron en la calle). Hace ya casi una semana que la tengo.
Al principio todo iba genial, se puso a jugar desde el primer día y parecía que se había adaptado súper rápido.
Pero ahora lleva ya 3 días que se queda ahí plantada en medio del salón o de la cocina. Cuando me acerco a verla, me mira y me suelta maulliditos. Ya no quiere jugar, aunque come y bebe con normalidad.
Cuando quiero acariciarla, se deja sin problemas. Tengo que decir que es una gata súper dulce y todavía no ha sacado las uñas ni los dientes, a pesar de que tengo una niña de 2 añitos que a veces es un poco bruta.
Todas las noches viene a buscarme para pedirme mimos y se tumba encima de mí.
Pero el resto del tiempo no...
Me gustaría saber qué pensáis vosotros, ¿qué creéis que le puede pasar por esto de maullar y no querer jugar?
¡Muchas gracias!