¡Hola a todos!
Una criadora de sagrado de birmania me ha echado una bronca de cuidado, se puso bastante borde y me dijo que estos gatos no están para nada hechos para estar fuera, que son muy frágiles y que no tienen ni idea de cómo enfrentarse a los peligros, a diferencia de un gato común. Básicamente, que dejar salir a un birmano es casi como condenarlo a muerte porque acabaría cayéndose de un árbol, atropellado, atacado por otros animales, comiendo algo que le siente mal, etc.
Llevo con mi sagrado de birmania 18 meses, lo he ido acostumbrando a salir poco a poco, tiene su chip y está castrado, y a día de hoy sale todo el día cuando le apetece (pero nunca por la noche).
Es verdad que es un poco torpe y no tiene alma de cazador... Prefiere los saltamontes a los ratones o los pájaros. Se sube a los árboles y le cuesta más bajar, pero al final siempre lo consigue y nunca se ha caído. En fin, que está claro que es más "pachón" que un gato común. Pero se lo pasa pipa fuera, ¡no pensaba que fuera tan peligroso! Lo de dejarlo salir nunca me lo había cuestionado; vivo en una casita de 35 m² en pleno campo, tengo un jardín grande con campos alrededor y no hay ninguna carretera cerca, así que me parecía una pena tenerlo encerrado. Además, nunca se aleja... Como mucho al campo de al lado, ¡y eso solo cuando se siente muy seguro! Pero lo que me dijo esta mujer me ha dejado preocupada, ya no estoy tan tranquila cuando me voy a trabajar y me da por pensar que podría caerse o romperse algo mientras no estoy. Pero no me veo encerrándolo ahora que ya sabe lo que es salir y conoce su territorio, me parecería cruel.
¿Qué pensáis vosotros? ¿Dejáis salir a vuestros gatos que supuestamente "no valen para el exterior"? ¿Debería encerrarlo?