Coincidiendo con el Día Mundial del Perro, el programa presentado por Chenoa volvió a abrir las puertas del albergue para seguir promoviendo la adopción responsable, dejando a los espectadores con un episodio cargado de emoción.
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El momento más impactante de la noche estuvo protagonizado por César, un hombre de 80 años que acudió al programa acompañado de Curro, el perro con el que ha compartido años de vida.
Obligado a dar en adopción a su perro
Tras el reciente fallecimiento de su mujer y el deterioro de su propio estado de salud, explicó que ya no podía ofrecerle los cuidados que el animal necesitaba.
Con visible emoción, César confesó que tomar esa decisión era uno de los momentos más difíciles de su vida.
Un hogar para Curro
Su único deseo era encontrar una familia que pudiera darle a Curro el mismo cariño y bienestar que él había intentado ofrecerle durante todos esos años.

Sus palabras emocionaron tanto al equipo del programa como a los espectadores, que con el hastag #DogHouse han reaccionado en masa en redes sociales y han destacado la dureza de la historia.
"¿Donde vive César? Yo le saco el perro y me ocupo de él, para dejarlo luego en casa con su dueño y no tengan que separarse", propone un usuario de X.
"Mira, me quedé con un mal cuerpo… que ganas de llorar me entraron de verdad puffff 😭", señala otra, entre los cientos de comentarios que ha recibido la historia de César y Curro.
Una nueva familia
Finalmente, Curro conoció a Antonia, Azahara y Jesús, una familia que buscaba adoptar a un perro adulto para ofrecerle una segunda oportunidad.
"Que triste y que bonita historia, que al final Cesar pudo ver a su perro con la familia que lo adoptó", añade otro usuario de X.
Un final feliz no exento de controversia
Algunos espectadores del programa, presentado por Chenoa, han cuestionado que César tuviera que despedirse de su perro y defendieron que, antes de recurrir a la adopción, deberían haberse explorado opciones.
"No sé por qué su dueño lo tuvo que dejar; si hubiera posibilidad, lo mejor hubiera sido ayudar al hombre para que pudiera quedárselo", comentaba un usuario en redes sociales.
Frente a esas opiniones, muchos otros salieron en defensa del protagonista de la historia, recordando las circunstancias personales y de salud que atravesaba.
César, de 80 años, acababa de perder a su esposa y convivía con una cardiopatía y una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), una situación que le impedía hacerse cargo de Curro como él deseaba.
Por ahora, el caso de Curro ha trascendido la televisión al reabrir el debate sobre el apoyo a las personas mayores con animales de compañía.