Sea un incendio forestal o de una vivienda o de cualquier otra catástrofe, aquellos que comparten vida con animales quieren ponerlos a salvo.
Fue lo que ocurrió hace pocos días en Rota, en la provincia de Cádiz. Un hombre volvió a entrar en su casa en llamas porque no encontraba a su gato. La desesperación por localizar al felino hizo que regresara al interior cuando el incendio todavía no estaba controlado, obligando incluso a uno de los agentes a entrar tras él para evitar que la situación terminara en una tragedia.
Vuelve a por su gato con la casa en llamas
El suceso tuvo lugar durante la tarde del lunes 21 de septiembre en la avenida Antonio Ordóñez. Según la información publicada por Diario de Cádiz, el aviso se recibió alrededor de las 19.15 horas, cuando varios vecinos alertaron de un incendio en la planta baja de un dúplex y de la posible presencia de una persona atrapada.
En un primer momento, el hombre consiguió salir de la vivienda junto a varios animales que viven con él. Sin embargo, poco después se produjo una fuerte explosión en el interior, lo que provocó una situación de especial peligro. Y es que los animales también sufren en este tipo de sucesos, como comprobamos este verano con diferentes indencios.
Fue entonces cuando el propietario de la casa volvió a entrar porque no veía a su gato. Uno de los agentes tuvo que seguirlo hacia el interior para impedir que quedara atrapado por las llamas y el humo.
Más allá del enorme susto, el incendio dejó también tres personas intoxicadas por inhalación de humo. Dos hombres, de 67 y 42 años, y una mujer de 42 fueron trasladados al Hospital Santa María de El Puerto de Santa María, donde permanecieron ingresados y recibieron oxigenoterapia antes de recibir el alta.
La vivienda, completamente calcinada
Una vez extinguido el fuego, la Policía y los bomberos precintaron la vivienda. La planta baja quedó completamente calcinada y permanece clausurada a la espera de una inspección técnica que determine las causas del incendio y si el inmueble puede volver a ser habitable.
El suceso deja una imagen especialmente angustiosa para cualquier persona que conviva con animales: salir de una casa en llamas y darse cuenta, ya a salvo, de que falta uno de los miembros de la familia. En cuestión de segundos, la preocupación por encontrar al gato puede convertir una evacuación en una situación todavía más peligrosa.