Los incendios forestales que desde hace días afectan a distintos puntos de Madrid y Ávila han obligado a evacuar viviendas, desplegar un amplio dispositivo de emergencias y luchar sin descanso para frenar el avance de las llamas.
Mientras los equipos continúan trabajando sobre el terreno, las imágenes de carreteras cubiertas de humo y vecinos abandonando sus casas ocupan titulares en toda España.
Incendios forestales en España: ¿qué ocurre con los animales?
Sin embargo, entre todas esas historias hay una realidad de la que apenas se habla: la de los animales que también viven el incendio, sienten miedo y necesitan ayuda.
La psicóloga experta en emergencias Miriam González Pablo, durante una entrevista concedida a la Cadena SER, ha compartido una reflexión que pone el foco precisamente en esas víctimas silenciosas.
Acostumbrada a intervenir en situaciones críticas, reconoce que nunca había vivido algo como lo ocurrido estos días con las mascotas evacuadas en los incendios.
"Lo que más me impresionó fue la tristeza de los perros"
Aunque ha trabajado en numerosas intervenciones de emergencia, Miriam González Pablo explica que estos incendios tenían una característica especial: las llamas afectaron a zonas de monte y fincas donde muchas familias convivían con perros, gatos y otros animales de compañía.
Eso hizo que en los puntos de evacuación hubiera una gran presencia de mascotas junto a sus cuidadores. Y fue precisamente allí donde vivió una de las experiencias que más la marcarán como psicóloga de emergencias.
"A mí lo que me ha impresionado ha sido la tristeza de los perros. La mirada de los perros, las orejas bajitas, el rabo bajado y cómo te miraban con una especie de dulzura. Casi como que ellos también te pedían ayuda".
Miriam González Pablo asegura que nunca antes había presenciado una reacción semejante en otra emergencia. "No me había pasado en ningún sitio. Los animales están muy afectados también". Y explica el motivo: "Ellos perciben el humo mucho más que nosotros".
"Un perro me cogió el pie y no me dejaba moverme"
Entre todas las imágenes que guarda de estos días hay una que difícilmente olvidará. Mientras atendía a las personas desalojadas, uno de los perros se acercó hasta ella y le agarró el pie.
Me pasó con un perro, que me cogió el pie y no me dejaba moverme".
Un gesto sobrecogedor que refleja el miedo que sienten también los animales, animales que habían tenido que abandonar su hogar con o sin sus familias, como el rescate de este perro por parte de la Guardia Civil:
Lo que más sorprendió a la psicóloga fue que, a diferencia de lo que muchos podrían imaginar, apenas se escuchaban ladridos. "En el turno de noche no se les oía. No estaban ladrando". Podría parecer que estaban súper tranquilos, cuando en realidad "estaban súper tristes".
Un vínculo más fuerte en mitad de una catástrofe
En medio del caos provocado por el incendio, Miriam González Pablo también fue testigo de algo profundamente conmovedor: el apoyo mutuo entre las personas evacuadas y sus animales.
Las mascotas permanecían junto a sus familias durante todo el proceso de evacuación, acompañándolas en silencio en uno de los momentos más difíciles de sus vidas. "Ver ese apoyo de las mascotas con su dueño, cómo estaban al lado...".
Para la psicóloga, esa compañía ayudaba también a los propios afectados a afrontar la situación."Había un vínculo muy, muy bonito dentro de la situación".
Unas palabras que recuerdan que los animales no son meros testigos de una catástrofe. También la sufren, también sienten miedo y también buscan refugio en las personas con las que comparten su vida.
Los incendios dejan cicatrices emocionales en perros y gatos
Cuando se habla de incendios forestales, es habitual pensar en las llamas o en las pérdidas materiales. Sin embargo, el impacto también alcanza a los animales de compañía.
El humo, el calor extremo, los cambios bruscos de entorno, el ruido constante de los helicópteros o la tensión que viven sus familias pueden provocarles ansiedad, desorientación e incluso problemas respiratorios.
En el caso de los perros, además, su olfato es mucho más sensible que el de las personas. Detectan el humo y los cambios en el ambiente mucho antes que nosotros, lo que hace que perciban el peligro desde los primeros momentos y vivan estas situaciones con un elevado nivel de estrés.
Por eso, veterinarios y especialistas en emergencias coinciden en que los animales deben formar parte del plan de evacuación familiar, igual que cualquier otro miembro del hogar.
¿Sabrías qué hacer con tu perro o gato en caso de incendio?
Cuando se declara un incendio, el miedo y la urgencia pueden hacer que actuemos de forma impulsiva. Sin embargo, tener claro cómo proteger también a nuestros animales puede marcar una gran diferencia.
Estas son algunas de las recomendaciones básicas para afrontar una evacuación con mayor seguridad:
Disponer de un transportín accesible.
Llevar siempre a los perros sujetos con correa y a los gatos en un medio seguro de transporte.
Tener preparada una pequeña mochila con agua, medicación, comida y su documentación.
No regresar nunca a una zona afectada sin autorización de los equipos de emergencia.
Aquí tienes también un práctico contenido publicado en Instagram que explica, de forma sencilla y visual, qué hacer con perros y gatos en caso de incendio: