Bajo un calor agobiante, un perro sin hogar buscaba desesperadamente algo de sombra y frescor para aliviar su sufrimiento.
Fue entonces cuando un dron de gran tamaño, desplegado inicialmente para lavar y mantener unas instalaciones de paneles solares, se encontró cerca del can sediento.
En lugar de continuar con su trayectoria automatizada, el aparato teledirigido tomó un rumbo completamente distinto.
Una ducha improvisada que se hizo viral
Situado justo encima del animal, el dron empezó a rociarlo con una fina lluvia de agua fresca.
El animal, sorprendido al principio, no tardó en entender la situación y se acomodó bajo el chorro para disfrutar al máximo de ese momento de alivio.
Como recoge el medio francés 20 Minutes, la escena, grabada en vídeo, ha conquistado rápidamente el corazón de los internautas de todo el mundo tras su difusión.
Una bonita prueba de que la tecnología, cuando se usa con buena intención, puede regalar momentos de una ternura.
Traducido del sitio web de Wamiz FR utilizando inteligencia artificial