Todo ocurrió durante una operación de seguridad en el barrio de Cantepau, en Albi (Francia). Los agentes de la Brigada Antidelincuencia realizaban su ronda habitual acompañados de una unidad canina cuando uno de los perros cambió repentinamente de actitud.
Concentrado y decidido, el can se detuvo en seco frente a la puerta de un sótano. En términos policiales, el perro «marcó» la zona con gran precisión, indicando a sus compañeros humanos que de aquel local procedía un olor sospechoso.
Un registro que no dejó lugar a dudas
Intrigados por la reacción tan clara de su compañero de cuatro patas, los agentes procedieron de inmediato a registrar el lugar señalado. Y lo cierto es que el olfato del héroe del día no se equivocó en absoluto.
Más de medio kilo de droga incautada
Según recoge el medio local Le Tarn Libre, los agentes encontraron nada menos que 639 gramos de sustancias ilícitas, cuidadosamente envasadas en dosis individuales. Gracias al extraordinario trabajo y al fino olfato de este fiel compañero, los productos fueron retirados de inmediato de la circulación.
Traducido del sitio web de Wamiz FR utilizando inteligencia artificial