Un perro en el instituto para acompañar a los alumnos
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Una profesora lleva a un perro de 5 años al instituto para calmar la ansiedad de sus alumnos

Por Elise Petter•

En Brignoles (Francia), un perro llamado Balto acompaña a los alumnos en clase para aliviar su ansiedad y ayudarles a recuperar la confianza.

En el aula del instituto Sainte Jeanne d'Arc de Brignoles, al sur de Francia, el ambiente no es el habitual este jueves. Mientras varios alumnos de primero de secundaria trabajan juntos en la gestión de sus emociones, un compañero muy especial pasea tranquilamente entre las filas. Se llama Balto, tiene 5 años y reparte su tiempo entre mimos y momentos de relax. Este precioso perro cruce de pastor de Tervuren y perro de pastor mallorquín participa activamente en un proyecto de terapia asistida con animales puesto en marcha en el centro escolar.

Para chicas como Émilie o Emmy, que suelen sentir mucha ansiedad ante los exámenes, la presencia del can actúa como un auténtico bálsamo calmante. En cuanto el perro se acerca para pedir una caricia o se tumba en medio del grupo, la tensión acumulada se desvanece espontáneamente y deja paso a la tranquilidad.

Un remanso de calma en medio del ritmo escolar

Detrás de este proyecto tan solidario está Marie-Christine Laussucq, profesora de español con 35 años de trayectoria en el centro, junto a la educadora canina Astrid Contessa. La iniciativa está dirigida a un grupo de doce alumnos integrados en clases específicas o que presentan dificultades de aprendizaje. Dos veces al mes, durante el recreo del mediodía, los estudiantes disfrutan de estos momentos tan especiales junto al animal.

Según recoge el periódico francés Nice-Matin, el objetivo no es solo ofrecer un descanso lúdico, sino aprovechar este ambiente de confianza para trabajar la lectura, la escritura y el cálculo sin ningún temor a ser juzgados. El animal transmite una sensación de calma inmediata que ayuda a los adolescentes a liberarse de sus preocupaciones y a expresarse con más soltura.

Sonrisas recuperadas y avances visibles

Los efectos positivos de esta cálida iniciativa no se han hecho esperar. Astrid Contessa se emociona al ver cómo se iluminan las caras de los chicos en cuanto llega el perro. Una alumna especialmente tímida recuperó de inmediato las ganas de comunicarse al hacer equipo con el animal. Por parte de las familias, algunos padres comprueban con emoción que su hijo ha vuelto a disfrutar de ir al instituto por las mañanas.

Como prueba de este vínculo tan especial que se ha creado, los jóvenes se han acostumbrado a dejar pequeñas notas de agradecimiento en el arnés de Balto al final de cada sesión. Ante resultados tan prometedores, el equipo docente espera poder mantener y ampliar estos encuentros caninos que devuelven la sonrisa a los alumnos.

Traducido del sitio web de Wamiz FR utilizando inteligencia artificial

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