¿Dos machos juntos?
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Me pasa lo mismo que a ti, Lorna, con lo de la "identidad de género" que sigue ahí a pesar de la castración.
Aun así, me da la sensación de que cuanto antes se castren, menos marcada está esa identidad de género (y los líos que pueden venir de ahí). Veo una diferencia enorme entre Léon, al que castré a los 6 meses y al que los otros machos ven casi como si fuera asexual (él no parece cambiar mucho su comportamiento según el sexo del perro que tenga delante; de hecho, ya tuvo sus piques con Mo ^^), y Basile, al que castré con más de un año y que sigue siendo todo un macho en su actitud, comportándose de forma radicalmente distinta con machos y con hembras. La castración ha ayudado un montón a que pase más desapercibido para otros machos dominantes, pero sigue teniendo ese aire tan gallito que me hace no fiarme del todo.
La verdad es que, sobre el tema de cómo se llevan los perros del mismo sexo, lo que noto es que hay mucha menos tolerancia a los desplantes del otro.
Basile puede dejar que una hembra le dé caña, literalmente, sin decir ni mu. Con un macho, ni de broma.
Lo que me di cuenta cuando estaba entero es que los otros machos sin castrar no le pasaban ni una. Bastaba con que, jugando, rozara un poco de más a otro macho entero para que se liara parda, mientras que ese mismo comportamiento (pasar corriendo demasiado cerca) si venía de una hembra o de un cachorro, no habría provocado absolutamente nada.
¡Totalmente de acuerdo! Es un rollazo cuando ves a la legua que la cosa se está caldeando y eres la única que se da cuenta ^^
Los demás ahí de palique tan tranquilos hasta que todo estalla lol
En el exterior la cosa cambia bastante, es más fácil controlar a tu perro que a los de los demás. Hay menos tensión por los recursos, pero eso tiene sus pros y sus contras. También hay perros que se ponen más tensos en cuanto salen de su zona.
Por lo general, a mi macho le repatea el típico perro que viene superexcitado intentando ligar con él (que suele ser más un macho que una hembra). Mi hembra es más de respetar los códigos caninos: el perro que te viene a toda leche para saludarte no le cae nada bien, le da igual si es macho o hembra. Y aunque mi macho suele tener más roces con otros machos, sus mejores amigos suelen ser ellos, supongo que porque para él jugar es como una pelea controlada y los machos suelen estar más por la labor.
Lo que de verdad importa es saber si puedes bajarle las revoluciones a tu perro cuando se empieza a tensar, y para eso hay que conocerlo muy bien. A veces la gente no entiende por qué intervengo. @Iago, si no lo has visto nunca en esos momentos parece que no tiene ni una pizca de agresividad, pero de tanto estar con él ya le pillo el punto con una mirada y sé en qué situaciones se siente presionado.
El gran problema es que si yo lo freno pero el otro dueño ve normal que su perro se ponga a lloriquear delante del mío intentando montarlo y no hace nada, la cosa puede acabar fatal.
Me fío mucho menos de los dueños que se ponen a cascar sin echarle un ojo al perro de vez en cuando. O de esos que repiten 10.000 veces el "no hagas eso" pero no se mueven del sitio. Esos dueños son los peores (y sí, yo antes era uno de ellos).
Sobre este tema, me parece muy importante que los perros sean compatibles más allá de si son macho o hembra.
Conocer bien a tu primer perro te ayuda a encontrarle un buen compañero sin jugártela demasiado.
Creo que la idea de esperar a que el primero sea maduro es buena, aunque no sea algo absoluto...
Lo importante es saber calar el temperamento y la forma de ser de cada uno.
Yo sé que podría hacer convivir a casi cualquier perro con Buck, por ejemplo, y eso que es el perro más difícil que he tenido que gestionar en la calle con otros perros ^^ (es súper reactivo).
Porque él, en cuanto pilla que "fulanito" es de la manada, es muy dócil (no busca jaleo y se echa atrás si hace falta).
Mi perra, en cambio, parece súper tranquila fuera, pero tendría mucho más cuidado con a quién le meto en casa. Está claro que en su casa ella no va a dar su brazo a torcer a menos que yo esté allí para pedírselo, y el objetivo es que los perros se lleven bien de forma natural; nadie quiere tener que estar vigilándolos con mil ojos a cada momento ^^.
Si no tienes claras las tendencias de tu perro o cómo se lleva con otros, igual es mejor esperar.
Es curioso ver que estas cosas también pasan con animales esterilizados.
Mi perra, por ejemplo (que está esterilizada), siempre ha sido más tolerante con los machos que con las hembras. Se calienta mucho más rápido si una hembra le busca las cosquillas, mientras que con un macho es mucho más tranquila y buenaza en sus reacciones.
Resumiendo, se puede llevar bien y disfrutar con perros de ambos sexos, pero el día que se caldea el ambiente o estalla un conflicto, se pone mucho más "guerrera" con una hembra.
He visto líos con ambos sexos (sin heridas, pero con los perros muy encendidos) y me he dado cuenta de que se relaja antes si el otro es un macho. También creo que le guarda más rencor a una hembra que a un macho (en el sentido de que va a estar más tentada de volver a por ella a la mínima que pase algo).
Lo mismo pasa con Buck, Marley y muchos machos castrados que he conocido... siguen siendo más tiquismiquis y se acercan de forma distinta a los machos que a las hembras. No hace falta que el perro de enfrente desprenda un nivel de hormonas determinado para que lo "reconozcan", todo pasa por un montón de señales y actitudes que tienen mucho que ver con lo que han aprendido en la vida.
Cuando se habla de cómo se llevan según el sexo, la mayoría de la gente solo menciona el ciclo de reproducción, la competencia por la pareja y poco más. Como si todo se resumiera a eso.
En realidad es algo mucho más complejo y sutil.
El perro, como cualquiera de nosotros, se va haciendo su propia "identidad" con el tiempo; esa mezcla rara de genes, hormonas, vivencias y el trato con el mundo que nos rodea, que hace que un buen día... seas quien eres (y no el Papa o el cartero) y funciones como sueles funcionar.
Al levantarnos por la mañana solemos recordar quiénes somos, no te pones de repente a amar los espárragos, la contabilidad y a la gente que no para de hablar si siempre lo has odiado :-)
Así que Buck seguirá levantando la pata y marcando toda la vida, aunque sus hormonas ya no le obliguen a hacerlo, y se seguirá presentando a los otros machos como Buck, un machito gallito. Es simplemente lo que es, la identidad que se ha labrado, y los demás lo reconocerán así y actuarán según eso.
Su forma de acercarse a los machos siempre será más tensa que con las hembras. Se pondrá todo estirado para intentar imponer, mientras que a una hembra irá a saludarla como un cachorrón tontorrón, con la boca abierta y la lengua fuera.
La identidad se forja en el trato con los demás e incluso mi perra, que se esterilizó de jovencita, sabe reconocer perfectamente quién tiene delante y adapta su comunicación según el caso.
Vamos, que es como una muñeca rusa nivel experto ^^ (menos complejo que con los humanos, lo reconozco, pero tiene bastantes capas).
En su momento yo hacía lo contrario y tenía justo el perro opuesto; simplemente pasaba de un pequeño roce a una pelea gorda todos los días. Se puede cambiar la racha, pero requiere mucha energía.
Al revés, hay gente que sabe gestionar de forma natural la energía de los perros; es el caso de mi madre. En cuanto mete a un perro en casa, aunque los bichos no siempre salten de alegría, todo sale bien. Es algo que nunca se ha cuestionado porque, sencillamente, sabe cómo intervenir si hay movidas. Ha tenido un montón de perros sin castrar y nunca ha habido líos por la comida, los juguetes, etc. (salvo por el que le roba un poco el cuenco al cruce de husky que ya es mayor, pero la cosa no llega a pelea). Yo, personalmente, se me da mejor tener un perro muy sociable fuera que dentro de casa, aunque me tuve que adaptar con mi macho. Y creo que fue mi forma de actuar con él lo que le hizo así; si hubiera estado con mi madre, seguramente habría sido imposible de llevar fuera, pero muy majo en casa.
Hay gente capaz de dar de comer a 10 machos uno al lado del otro sin que haya el más mínimo problema. Yo no creo en la suerte cuando ves manadas de 20 perros perfectamente controladas. Es simplemente el humano el que tiene el papel de gestionar las interacciones. Igual que hay personas que, les des la raza que les des, tienen un don natural para que les obedezcan, para que el perro no se escape o pase olímpicamente de los demás perros; eso no es cuestión de tener buena o mala suerte.
Para mí, a veces buscamos excusas. Si estoy esperando para que mi macho conviva con el cruce de staff que tiene mi madre, admito que es por pereza. Sé que me va a tocar un mes de líos y prefiero estar en un ambiente tranquilo antes de ponerme manos a la obra. Pero a día de hoy, para bien o para mal, me digo que da igual el perro que venga: aunque me coma un mes de marrones, la cosa saldrá adelante. Hay una parte grande de autoconvencimiento en esto. Eso sí, no hay que ser inconsciente; hay que conocer a tus perros y tener el valor de gestionar dos energías que quizá no encajen a la primera. Tienes que saber imponerte en la relación y que cada uno sepa cuál es su sitio.
En mi caso es un poco al revés, todas las parejas de machos que he conocido se llevaban de lujo. Incluso en perros que de adultos se volvieron intolerantes con otros machos, con sus compañeros de casa siempre se han llevado bien. Pero, como dice Emla, yo también creo que es importante esperar a que cumplan los 2 años.
A ver, igual voy a llevarle la contraria a algunos. Para mí, que dos machos o los perros en general se lleven bien depende un 90% de los dueños y un 10% de los perros. Es curioso que a menudo los dueños solo se den cuenta de las peleas cuando están delante; y es que muchas veces los perros se pelean precisamente en presencia de sus humanos. Si mañana el perro más asocial del mundo se viera en la calle, se pelearía con un perro, o con dos como mucho, pero no le convendría seguir así y pronto esas peleas pasarían a ser simples roces por un poco de comida o por una hembra en celo. Estamos hablando de un animal gregario que llega al punto de no llevarse con un congénere y pelearse las 24 horas... para mí ahí hay algo que no cuadra desde el punto de vista de la especie, aunque a veces forcemos la convivencia entre temperamentos muy distintos.
Casi nunca empieza con una pelea fuerte, sino con un pequeño rifirrafe, y ahí es cuando los dueños pueden fastidiarlo todo si no intervienen como toca. Como líder de mis perros (y la verdad es que con mi macho fue bastante complicado), él no tiene permiso para entrar en conflicto (aunque a veces le sobren las ganas), pero es que ya no le interesa. Yo controlo el espacio, no él, así que ¿en qué momento se va a encarar con otro perro si sabe que está prohibido? Lo mismo para mi hembra, que por lo general es más dócil.
No digo que tenga cero conflictos, Iago siempre es difícil al principio de la convivencia y si dejo que haga lo que quiera me acabo viendo en una situación insoportable. Si intervengo como lo hago ahora, paso de un conflicto por semana a uno al mes, luego a uno cada tres meses, cada seis... y a día de hoy ni me acuerdo de cuándo fue la última pelea entre mis perros. Sobre todo porque cada vez que hay un amago de conflicto, doy un "stop" (una orden de fin que tienen aprendida), cada uno se va por su lado y listo.
Balista
La mía también se pone un poco gruñona cuando tiene el celo; digamos que los primeros días está más "dominante". Me desafiaba con la mirada o les gruñía a varios perros, cuando fuera del celo no lo hace nunca. Un par de toques de atención y cero problemas. Cruzo los dedos...
Kainate
Sí, el sexo sigue siendo un factor importante y me sigo informando, pero personalmente me inclino más por un macho para evitar líos, y lógicamente lo castraré porque mi bóxer no está esterilizada. A veces sigo dándole vueltas a lo de tener una segunda hembra, pero puede ser más complicado, aunque mi peque ya ha convivido con hembras sin esterilizar y no hubo problemas. Pero bueno, una vez no hace costumbre ^^
Yo nunca he tenido dos machos juntos (aunque he llegado a tener hasta 4 hembras a la vez, sin esterilizar, y como ni se me pasó por la cabeza que eso pudiera dar problemas, pues no los dio, jaja).
Pero creo que el primero tiene que haber pasado ya la barrera de los 2 años para tener una idea clara de su carácter, y yo no adoptaría a un peque sin tener la seguridad de que el primero está lo bastante bien educado como para dar buen ejemplo y, sobre todo, no pegarle sus manías al nuevo.
Lo de tener dos machos juntos ya lo he vivido: dos castrados y cero problemas, ni una sola pelea. La verdad es que los dos eran súper tranquilos, tenían muy buen carácter.
Otro ejemplo: dos hermanos (mestizos) que vivieron más de 15 años sin engancharse ni una sola vez.
Y a día de hoy he visto que, si se gestiona bien, dos machos enteros también pueden convivir sin movidas (malinois adultos). E incluso se pueden meter otros machos, da igual la edad o si están enteros o no.
En resumen, generalizar puede servir para evitar sustos y arrepentimientos, pero saber tener en cuenta la personalidad de cada perro es lo que hace que muchas veces la convivencia sea un éxito.