Hola, me acabo de registrar en este foro porque perdí a mi perro este sábado 29/01/22. Un pequeño chihuahua de 16 años. Le quería más que a nada en este mundo, tuve que dormirle y ha sido el peor día de toda mi vida. Ahora ya no tengo miedo a nada, porque con el valor que hay que tener para hacer algo así, ya me da igual hasta morirme, no me importa nada. Mi dolor es inmenso. Era mi niño y teníamos una complicidad increíble. Lloro a cada minuto, a cada segundo, no acepto que ya no esté a mi lado, sufro demasiado. Se había quedado sordo y ciego, y estaba paralítico de dos patas. Aun así seguíamos con él, le habíamos apañado un parque de bebés y estaba bien a pesar de todo, pero hace cuatro días tuvimos que llevarle varias veces al veterinario porque esta vez se quedó paralítico de las cuatro patas. No paraba de llorar, ni de día ni de noche; sufría por no poder ni sentarse, le dolía... total, que tuvimos que tomar la decisión de dormirle. Le tuve en brazos hasta su último suspiro, no me separé de él ni un segundo durante el proceso, aunque sentía que me iba a dar algo, pero aguanté hasta el final por él, abrazándole. No consigo superar esta pena, revivo ese momento atroz en bucle sin parar y me pregunto si tomé la decisión correcta... estoy perdida. Mi dolor pesa demasiado, la gente no lo entiende. Le hablo a cada momento, aunque ya no esté. 😞
Nunca voy a superar la pérdida de mi perro
El contenido del foro a veces se traduce de otro idioma, y las publicaciones pueden referirse a países con diferentes leyes sobre animales. Investigue antes de tomar cualquier decisión.
Dado que una IA traduce automáticamente algunas preguntas y respuestas del foro, las traducciones pueden contener errores.
Hola,
Tuve que dormir a mi perrete Edgar el sábado 15/02 porque tenía una enfermedad del corazón. Llevaba años en tratamiento y en octubre de 2024 estuvo ingresado una semana con otra medicación. Al salir de la clínica volvió a estar a tope y yo estaba superfeliz de verle tan contento y como siempre, pero de repente su estado empeoró: ya no comía y no se mantenía en pie. Era desgarrador verle así. Al volver a la clínica ya no se podía hacer nada por él, solo quedaba tomar la decisión para que dejara de sufrir.
Han pasado cuatro días y me siento fatal por haberle dormido, deja un vacío enorme en el piso.
Le he enterrado en mi jardín porque en Martinica no hay opción de incineración y no quería que acabara en una fosa común como si fuera un trozo de carne cualquiera.
Ayer estuve un rato donde está él y esta noche he tenido pesadillas... ¡no soy capaz de aceptar que ya no esté!
se queda grabado en mi corazón para siempre
Yo no estoy comparando sufrimientos.
Solo digo que, como me ha tocado dormir a todos mis perros, entiendo perfectamente ese tipo de reacción.
Porque cada vez que ha pasado me he puesto fatal.
Igual que también entiendo la reacción de Ingrid. Al final, la muerte de un animal puede parecer poca cosa comparada con la de un ser humano. Pero para algunas personas los animales son lo más importante en su vida y a veces su única compañía.
La enfermedad, sea el covid o lo que sea, golpea fuerte, y la muerte también. Lo sé de sobra.
Creo que hay que entender y aceptar que cada uno tiene una reacción distinta y, lo más importante, que ninguna es mejor que otra, que no hay nada "políticamente correcto".
Hola,
siento muchísimo tu pérdida. Te entiendo perfectamente porque pasé por lo mismo cuando mi pequeño Swingy se fue con 17 años. Murió en mis brazos en casa, pero ese día ya sabía que le había llegado su hora.
El dolor es muy fuerte, sobre todo cuando nadie a tu alrededor te entiende. Tardé unos 6 meses en empezar a recuperar un poco la "vida normal".
Fue entonces cuando empecé a darles vueltas a la idea de adoptar a algún peque de un refugio. Ya hace 3 años que comparte su vida conmigo, pero Billy no ha reemplazado a Swingy. Es una etapa más de la vida y, para nada, un reemplazo. El amor es inmenso.
Tómate tu tiempo para vivir tu dolor. Cuando estés lista, ya podrás pensar en adoptar a otro perro.
No creo que haya que precipitarse (es lo que yo siento): ¡el duelo también hay que pasarlo!
Mucho ánimo de todo corazón.
Comparto este punto de vista.
@Ingrid ch, te doy mi más sentido pésame por tu familiar fallecido por el covid.
Teniendo en cuenta que estamos en un foro de animales, me parece normal expresar aquí la pena por su muerte, que puede ser tan dolorosa, o incluso más, que la de un familiar humano.
@sab, te doy el pésame por tu perra, sé que es difícil, te mando muchos ánimos, verás que con el tiempo todo se va curando.
Mando mi más sincera empatía, mi apoyo y ánimos a todos los que han perdido hace poco a su compañero de cuatro patas en este foro, y más aún a quienes lo han perdido demasiado pronto y de forma repentina.
Me vienen a la cabeza la dueña de aquel dogo de burdeos y la de aquel sloughi.
Querida Sab,
¡Qué pena la respuesta de Piotr! ¿Para qué entrar en este tipo de foros cuando uno tiene esos sentimientos? Comparar sufrimientos... El cantante Daniel Balavoine decía en una de sus canciones que «toda la miseria del mundo no es nada comparada con un adiós»...
Y, en cuanto al dolor del alma, tenía toda la razón.
El año pasado pasé por la misma pena horrible que tú y yo tampoco termino de recuperarme. Ahora tengo mucha más perspectiva que tú y puedo contarte mi error por si te sirve de ayuda.
Vas a pasar por varias fases:
1ª fase: Mucho llanto y analizar una y otra vez los últimos días y las últimas horas. Hasta tal punto que se vuelve algo obsesivo y no dejas de darle vueltas a lo mismo.
2ª fase: Una especie de aceptación de la situación, pero con un vacío y una tristeza constante en el corazón.
3ª fase: Una depresión (a veces fuerte).
Si te puedo dar un consejo, Sab, ¡es que reacciones en cuanto llegues a la 2ª fase para no caer en la 3ª!
Y para no llegar a la 3ª, créeme: ¡busca otro perro lo antes posible!
Un cachorro exactamente igual que tu pequeño, si te apetece, ya que tenías uno de raza. Un cachorro al que querrás tanto como al que se ha ido y que cuidarás como un homenaje a él (porque es un acto de amor haber querido tanto a un perro como para querer tener otro igual). ¡No por eso lo vas a olvidar, al contrario!
Yo esperé demasiado... por desgracia. Pasé el momento en el que tenía que haber reaccionado y dicho «¡ya basta!» y dejé que el sufrimiento me invadiera tanto que ahora mismo me resulta casi imposible plantearme otra adopción.
Me dejo sufrir sin poder hacer nada, seguramente porque ese sufrimiento es todavía un trocito de mi perrita...
¡Así que no hagas como yo! ¡Vuelve a lanzarte cuanto antes a una nueva historia de amor! No pienses que estás «sustituyendo» a tu perro, sino que, al revés, le estás demostrando cuánto lo has querido haciendo todo lo posible por volver a vivir ese amor.
Y no solo tengas otro perro ahora, sino mentalízate desde ya, ahora que sabes lo que duele verlos partir, de que tendrás otro, y luego otro... todas las veces que haga falta en cuanto se vayan al cielo.
Sigue adelante con esa mentalidad porque es la única forma de sobrevivir a su partida y de hacer felices a unos y a otros.
¡Te mando un abrazo muy fuerte, ya verás como sales de este infierno!
¿Dices que un poco de pudor no vendría mal? Sab ha perdido a su perrito, está expresando su dolor y viene a buscar un poco de compasión aquí porque estamos en un foro de animales, ¡te guste o no!
Ten compasión por quien te dé la gana, pero ese no es el tema de debate aquí...
Y la gente que le responda y apoye a Sab no va de falsa empatía; si no, uno se calla y punto, ¡que es lo que tendrías que haber hecho tú!
Hoy me he levantado de un humor... ¡es que manda narices! 😠