Hola,
Vengo por aquí buscando ayuda. Hace 11 días adopté un cachorrito de casi 3 meses.
Me había informado un montón, hablé con educadores caninos y nos lanzamos a la aventura. Me imaginaba que su llegada sería un momento de muchísima felicidad para todos, pero las cosas no están saliendo nada bien. Acabo llorando todas las noches.
Mi marido y yo trabajamos y mi hijo, que cumplirá 6 años pronto, va al cole. El criador me aseguró que el perro aguantaba bien estar solo. Pero desde que llegó, se pone a aullar en cuanto nos vamos. Me fui a trabajar con un nudo en el estómago un par de días y luego compramos una cámara para quedarnos más tranquilos... para ver si estaba bien cuando nos íbamos... y ha sido peor el remedio que la enfermedad porque no está bien y desde entonces no pego ojo. Estoy súper disgustada. Ese es mi problema número uno.
Mi segundo problema es que, aunque me preparé para gestionar los paseos, sus necesidades y la comida, tengo que reconocer que no tengo el tiempo necesario para cuidarlo como se merece. Está aquí y no me queda otra, pero con nuestra vida y horarios llego tarde al curro constantemente. Al volver a casa tengo que limpiarlo todo antes de ponerme con él, y como ha estado solo todo el día, me ocupo de él en cuanto termino de limpiar. Por eso mi hijo ha pasado a un segundo plano estos últimos 10 días... hace los deberes tardísimo, se va a dormir más tarde y nos olvidamos de los cuentos. Ya ni como en la mesa porque siempre tengo que estar interviniendo, se come todo lo que pilla. Como la casa es totalmente abierta, nos cuesta mucho dejarlo en un solo sitio. Antes teníamos una rutina para ir a dormir con mi hijo y mi marido, y ahora tiene que ser uno u otro porque Harry no puede quedarse solo abajo sin liarla parda. Se me parte el alma. Ayer mi marido me pidió que hablara con el criador para ver si aceptaría recuperarlo. No hemos decidido nada todavía, pero queremos saber si hay una salida por si la cosa empeora. Me pregunto qué consecuencias tendría esto para el cachorro. ¿Nos olvidará? ¿Podrá ser feliz? Me siento fatal por no haber calculado bien lo que supondría un cachorro en nuestras vidas... y eso que no fue un capricho... pensaba que lo tenía todo planeado...
En fin, me gustaría que me dierais vuestro consejo...
Estoy perdida y me siento fatal por mí... por él... y por mi hijo...