Hola,
hace 12 días que tenemos en casa a un cachorro de eurasier macho, ahora tiene 10 semanas y llevamos unos días que lo pasamos fatal con él todas las noches.
Os cuento que al principio, la criadora nos dijo que lo metiéramos en una jaula de 1 metro por la noche y un par de horas después de comer, pero como se ponía a ladrar como un loco todas las noches y yo no veía claro que pudiera aguantarse el pis tanto tiempo, empecé a sacarlo cada 3 horas más o menos porque pensaba que no aguantaría, y luego lo volvía a meter en la jaula (y vuelta a empezar, se tiraba al menos 10 minutos ladrando). Al final tiramos la toalla con lo de la jaula porque ya ladraba cada dos horas y no podíamos ignorarlo como decía la criadora, sobre todo porque por la mañana el pobre estaba empapado en su propio pis. Así que llamé a una educadora canina que me dijo que pasara de la jaula (ella no está a favor, la verdad), porque parecía que le estresaba un montón, y que empezáramos de cero: dejarlo dormir en el salón (prefiere el suelo a su camita) y quedarme yo con él una semana para que se sintiera seguro. Dicho y hecho, y ahora es un sol, ni se despierta por la noche y aguanta perfectamente el pis de las 23h a las 6 de la mañana.
El problema es que ahora, de unos días para acá, cuando llega la noche después de cenar y de dar su paseo para hacer sus cosas, volvemos a casa y Cosmo se pone como loco: nos salta encima, se sube al sofá, nos muerde fuerte y no hay manera de pararlo. No sirve de nada decirle "no" (creo que ni lo entiende), ni darle un juguete para que muerda otra cosa, ni ignorarlo (que es difícil porque te va directo a los pies y a los gemelos), ni siquiera irnos de la habitación, porque en cuanto volvemos, empieza otra vez. Lo hemos llegado a encerrar en el baño (ya que no usamos la jaula), pero en cuanto sale, vuelve a las andadas. Ya no sabemos qué hacer y mi marido y mi hija le están cogiendo miedo de lo bruto que se pone mordiendo. Hemos leído que hay que cansarlo, pero como le dan estos "ataques" justo después de comer, no nos atrevemos por el riesgo de torsión de estómago. Aparte de eso, lo sacamos a menudo durante el día para que haga sus cositas, y damos dos paseos más largos por el barrio, uno por la mañana y otro a ñltima hora de la tarde (unos 20 minutos cada vez, a su ritmo). Así están las cosas. Necesitamos vuestros consejos porque estamos superados. Tened en cuenta que es nuestro primer perro y no tenemos experiencia, y con el confinamiento no hay escuelas de cachorros abiertas ni puede venir un educador a casa...