¡Hola!
Pues sí, confirmo lo de RM, ¡yo misma estoy viviendo esta pesadilla ahora mismo!
Hace un mes adoptamos a una perrita que con nosotros es adorable, pero que según la asociación era apta con otros perros y, por desgracia, resulta que es súper agresiva con las hembras. Casi manda a la perra de mi suegra al veterinario si no llegamos a intervenir; fueron tres ataques ultra violentos, sin gruñidos ni ladridos previos, y eso que la otra es una perrita súper sumisa que se nos quedaba mirando y no hacía nada... en fin, ¡fue un momento violentísimo! Por nuestro estilo de vida, esta perra tenía que llevarse bien con otros porque la iba a cuidar de vez en cuando mi suegra o mis padres, que tienen una perrita muy pequeña (con ella ni me he atrevido a probar). En mi familia funcionamos así, nos cuidamos los perros unos a otros, así que para nosotros es imposible quedarnos con ella (y menos mal que no nos pilló con nuestra perrita que perdimos el verano pasado). Además, también se mostraba agresiva con la gente que venía a casa, pero bueno, estábamos dispuestos a hacer lo que hiciera falta para que mejorara con el tiempo, aunque en el anuncio pusiera que era muy sociable... ¡ya sabemos que necesitan su tiempo!
Pero claro, gestionar la agresividad hacia otros perros y arriesgarte a que lastime a alguno ya es un tema serio. Son casos que normalmente se avisan en los anuncios para que vayan con gente experimentada que sepa a qué se enfrenta y tome la decisión sabiendo lo que hay.
Y ahora me veo en su página con un linchamiento en Facebook, porque la asociación, para volver a ponerla en adopción, solo ha puesto: «motivo: el perro no se lleva bien con la perra de la suegra». ¡Imaginaos, todo el mundo echándoseme encima por ponerlo así! (Menos mal que por ahora no he recibido ataques personales por privado).
Ni siquiera me han preguntado cómo está la otra perra...
Total, que aquí estamos con la perrita, a la que ya le tenemos cariño, pero que se va a tener que ir... es horrible. No lo hacemos por gusto, es muy duro y me da muchísima pena por ella.
Así que nada, esta es mi experiencia de pesadilla con RM. En el 95% de los casos todo sale bien (aunque sospecho que muchos las pasan canutas), pero cuando te toca a ti, ¡la aventura se convierte en pesadilla!
Es una pena por estos perros rumanos, pero la verdad es que con los de España (mi madre adoptó a uno) o los de otras protectoras de mis amigos, ¡ningún problema!
Bueno, no quiero desanimaros, pero tened mucho cuidado, sobre todo si tenéis niños, gatos u otros perros. Hay que estar muy seguro y no hacer como yo, no confiéis a ciegas porque luego te hacen quedar como el malo de la película... mejor buscad perros que estén en casas de acogida o en asociaciones donde se haga un buen seguimiento de los animales. Lo de allí es un poco como una fábrica, es imposible que conozcan el carácter de cada perro ni que los prueben bien.