Hola a todos,
Mi pareja y yo acabamos de adoptar un cachorro de cavalier king charles. Desde que llegó no estoy nada bien, me duele la tripa, tengo ganas de vomitar, me dan ataques de ansiedad, lloro todo el tiempo y, sobre todo, no puedo dormir nada. El problema no es el cachorro en sí, porque el pobre duerme sin problemas por la noche y casi no se hace nada en el piso. El problema de verdad soy yo. El año pasado me diagnosticaron un trastorno de ansiedad generalizada que ya estaba estabilizado, pero desde que llegó Popeye, mi salud ha ido a peor. Me da mucho miedo no ser capaz de compaginar mi último año de carrera con el perro. Por suerte mi chico también se ocupa de él, pero aun así sigo igual de mal. Además, ya le he cogido mucho cariño al pequeñajo, pero anímicamente estoy hundida y no sé qué hacer. ¿Alguien ha pasado por algo parecido?