¡Hola a todos!
Hace 3 días que adopté a Maïa en una protectora.
Según la protectora tiene unos 3 meses (el lunes tengo cita con el vete y seguro que me cuenta algo más...)
Es una perra muy buena en general que ya se ha acostumbrado a la casa y al jardín. La mayoría de las veces viene cuando la llamo por su nombre y se espera a que la saque para hacer pis (con la caca todavía no lo tiene controlado del todo, pero sé que es cuestión de tiempo 😌).
Muerde un montón, ¡sobre todo los pies y los tobillos! (Para las manos ya casi no lo hace gracias a un método suave que encontré en un foro). El NO firme y el hecho de darle un juguete a cambio funciona 30 segundos, y luego vuelve a la carga... En esos casos, cuando se pone muy nerviosa, la aíslo sola en una habitación unos diez minutos para que se calme, pero esta noche he tenido que recurrir a esto un par de veces.
Se había calmado, pero a los 2 minutos intentó subirse al sofá (no tiene permiso) para morderme los pies. Se ensañó con la manta e intentó tirar de ella varias veces (no cedí, sujeté la manta diciéndole que soltara y tirando un poquito hasta que lo hizo) y al final pasé de ella cuando solo intentaba subirse al sofá. Al final se relajó y se fue a su cama. (¡Es muy pequeñita para subir todavía, pero pronto podrá!).
Busco consejos para que entienda que no puede morder los pies ni los tobillos, ni colgarse de los pantalones. Lo hace cuando camino e incluso cuando estoy quieta.
Sé que hace falta mucha paciencia, estoy dispuesta a esforzarme y a dedicarle todo el tiempo necesario, pero cuando se pone tan cabezota y gruñona como esta noche me siento un poco superada...
Gracias de antemano por vuestros consejos.