Hola a todos.
Estoy superagobiada. Vengo de dar un paseo por la playa con mi cachorro de 5 meses. Todo iba genial, no había nadie más en la playa aparte de nosotros, así que lo solté. A veces lo llamo para que venga sin atarlo, para que se acostumbre a la llamada. Pues bien, hace un rato lo llamo, viene todo contento como siempre, pero de repente se pone a agarrarme la pierna con las patas delanteras. Le digo que no, varias veces, poniéndome recta, pero nada, ni caso. Entonces empieza a darme mordiscos en el muslo, en la entrepierna, en los gemelos, en el brazo... ¡pero fuerte de verdad! Me acabo de mirar y estoy sangrando.
Intento calmarlo, que se siente, ¡pero me da la sensación de que el "no" le excita todavía más! Y eso que me habían dicho que usaba el tono correcto... creo que se piensa que es un juego, la verdad.
Y así hemos estado por lo menos 5 minutos... Lo he intentado todo, de verdad, y no me he enfadado aunque me estaba haciendo muchísimo daño.
Al final ha parado cuando le he dicho "no" un par de veces con voz supergrave y muy fuerte... me he quedado afónica :') Le ha pillado de susto. Lo he vuelto a atar 5 minutos y luego lo he soltado... y ha vuelto a las andadas, pero esta vez cuando me ha agarrado la pierna ha empezado a hacer movimientos de monta, y lo mismo, no había manera de calmarlo. He intentado hasta ponerlo boca arriba, algo que no hago nunca... ni los "no" gritando servían de nada. Se ha calmado solo cuando se ha cansado.
En fin. A lo que voy, ¿qué se supone que tengo que hacer? Somos dos educando al perro, mi madre y yo. Yo estoy fuera buena parte de la semana y mi madre está con él todo el tiempo. He visto que su comportamiento va a peor poco a poco, cuando antes todo iba bien (bueno, menos el hecho de que le muerde los gemelos a mi madre, a mí no).
Vamos a un club de adiestramiento donde damos clases, pero creo que el monitor no se toma nuestro problema en serio. Solo nos dice que hay que decirle "no". ¡Pero es que no funciona! ¡Creo que asocia el "no" con seguir jugando más todavía!
Mi madre le deja hacer de todo, cuando le agarra la pierna casi que lo acaricia... siempre le digo que no lo haga, pero ella sigue igual.
Lo tiene mimadísimo, ¡como si fuera un bebé! Creo que es un perro superconsentido que necesita que le pongan límites. Pero yo no puedo hacer nada porque es mi madre la que se encarga de él casi siempre. ¿Qué le puedo decir?
Gracias

