Hola a todos:
Vuelvo por aquí, esta vez con un problemilla nuevo.
Mi cachorro va a cumplir 9 meses y últimamente lo veo súper difícil.
Antes era bastante fácil, pero ahora siento que vuelvo a tener un cachorro de 3 meses, solo que con el doble de peso.
Lo saco unas 2 horas y media al día.
Por la mañana lo saco una hora o una hora y cuarto suelto, para que esté con otros perros, huela todo y se desfogue bien... luego lo saco 20 minutos a mediodía y después otra hora al salir de currar, sobre las 19:00 o 20:00... y si no está dormido, lo vuelvo a sacar 10 minutos antes de irnos a la cama.
Nunca se queda solo en casa y, además, tenemos un jardincito.
Todo iba de lujo. El paseo con correa lo iba pillando bien (menos cuando veía a otros perros, que tiraba como un loco, pero estábamos en ello)... pero desde hace poco le ha dado por los caprichos en el paseo y se para si vamos por un sitio que no le apetece.
Se planta y no hay quien lo mueva.
Una vez me dieron hasta ganas de llorar, jajaja.
Lo que intento hacer cuando estamos en un sitio seguro es soltar la correa e irme; el tío viene en un momento... pero claro, no puedo hacerlo en todos lados por el tráfico y demás...
También he probado a llamarlo con chuches, juguetes... y nada de nada.
Así que en esos momentos he decidido ser más cabezota que él: yo también me paro, pero no le dejo ni un poquito de libertad.
En plan: «¿te has querido parar? Vale, pues nos paramos, campeón».
Si viene otro perro a saludar, nada, nos quedamos quietos y cero contacto.
Si pasa alguien o hay cualquier estímulo, nos quedamos sentados.
Al cabo de un rato se da cuenta de que es un aburrimiento estar parado y por fin seguimos.
Pero a veces nos tiramos hasta 15 minutos esperando.
Quería saber si tenéis algún consejo o truquillo.
¿Podría ser por algún problema de salud? ¿O quizás que esté cansado hasta el punto de querer pararse? Me lo he preguntado...
¡Gracias a todos! ;)