Buenas,
Os cuento lo que me pasa. Tengo una border de 4 meses y, desde que fuimos al vete por primera vez, me he puesto a limpiarle los ojos, las orejas y los dientes con productos específicos. Hasta ahora todo iba sobre ruedas (se las lavo cada 15 días), pero ayer, cuando le acerqué el bote del limpiador a las orejas, mi perra se rebeló. Intenté forzarla sujetándole el hocico (que ahora me doy cuenta de que fue una idea fatal) para mantenerle la cabeza de lado, pero se puso peor y hasta me enseñó los dientes. Pensándolo bien, también le grité un poco por los nervios, que tampoco estuvo nada bien.
No sé si se puso así por el bote que le daba miedo o por mí, pero el caso es que salió pitando y se intentó esconder.
Así que os pido consejo para encontrar una solución que le vaya bien a ella sin tener que dejar de cuidarle las orejas. ¿Me podéis echar una mano?
PD: Por cierto, para limpiarle el conducto tengo que echarle el líquido directamente dentro, por eso tengo que acercarle el bote. Si uso un algodón para la parte de fuera, no tiene miedo.