Creo que este problema no es para nada imposible de solucionar, pero espero que empieces a ver mejoras pronto antes de que pierdas la paciencia. Si no, te digo ya que existe la "mano dura", o sea, las confrontaciones directas, que funcionan muy bien sobre todo con el famosísimo y súper eficaz Cesar Millan.
Déjame empezar por este punto, porque podría marcar la diferencia entre quedarte con tu perro o tener que darlo. Es un método conocido, aunque muy incomprendido y criticado (para mí, injustamente). El caso es que funciona, y está documentado en no sé qué episodio. Ah, sí, hay uno de un perro muy pequeñito que se negaba en rotundo a caminar. El tío se sentaba en el suelo y su dueña lo arrastraba. Cesar usó el método fuerte con él.
En tu caso, sería usar un cabezal (tipo Halti) y pelear para ir hacia la dirección que tú quieras. El perro, lógicamente, va a protestar y a revolverse. Después de esa lucha, que puede durar bastante, se acaba calmando, lo entiende y se resigna a caminar.
Dicho esto, no sería mi primera opción para ti, sobre todo si tienes tiempo libre para superar este bache.
Vamos con la teoría más fiable. Si buscas en YouTube, la mayoría de los vídeos para enseñar a superar este obstáculo van por el mismo camino:
Cuando quieras ir hacia una dirección y el perro se niegue a seguirte, te paras. Te quedas ahí plantado hasta que se rinda y decida ir hacia donde tú vas. ¡Y ahí es cuando le das el premio!
Esto me lleva al tema tan importante de los premios. Si yo tuviera un perro con problemas, créeme, no tendría comida gratis. Tendría que ganarse cada bocado que reciba de mi mano. Así que, en tu caso, yo le enseñaría y practicaría en casa las habilidades básicas para un buen paseo.
Y esto me lleva a esas habilidades y a mi forma de ver el paseo. Lo que yo hice fue enseñarle palabras clave, es decir, órdenes a mi perro para controlar el paseo. Ella sabe lo que es "¡Vamos!" (que significa que camine o que acelere), sabe lo que es "Para", sabe lo que es "Despacio", y además uso el "Tschht" de Cesar para corregirla más. Todo eso se lo enseñé en casa, lo practicamos allí, luego en sitios con muy poca gente y, finalmente, en la calle. Así fui construyendo su forma de caminar a mi paso y el paseo con correa. Hace nada me compré un accesorio que facilita todavía más que camine al paso.
Lo que me lleva al equipo. Hay dos cosas que creo que te podrían ayudar:
1. Un cabezal tipo Halti, por lo grande que es tu perro. Es la herramienta que te da más control sobre su cabeza.
2. Un arnés antitirones (tipo Animalin).
¿Por qué el Animalin? Porque tiene dos puntos de enganche, uno de ellos en el pecho. Ese enganche está diseñado precisamente para evitar que el perro tire de la correa.