No sé si este tema sigue de actualidad ;-) Tengo un título de grado medio en cría de perros y crío chihuahuas por afición...
Estoy de acuerdo con las opiniones que habéis puesto más arriba. Elegir la raza es un tema bastante estratégico. Ten en cuenta que las razas pequeñas "dan más dinero". Los cachorros se venden mejor y más caros que los de perros grandes, sobre todo si vives cerca de ciudades grandes, aunque también es verdad que su reproducción suele ser más delicada. También hay que analizar muy bien a la competencia antes de meterse de lleno en esto. Por ejemplo, con el chihuahua, en la zona de los Alpes Marítimos y el Var hay decenas de criadores, así que hay muchísima oferta y, a veces, más que demanda...
No hay que olvidar tampoco la competencia que hacen todos los particulares que cruzan a sus perros y venden los cachorros mucho más baratos que los profesionales, que tenemos un montón de gastos cuando estamos instalados "a tiempo completo" y, lógicamente, tenemos que vender a nuestros cachorros más caros.
Se puede vivir de la cría de perros, pero hay que sacar muchas camadas y tomar decisiones que no siempre son fáciles cuando quieres a tus perros, sobre todo el tema de buscarles un nuevo hogar a los adultos que has tenido años y que ya no crían :-(. Tienes que hacer una selección muy estricta de tus reproductores, especialmente con las taras congénitas, para tener más posibilidades de que los cachorros nazcan sanos y para labrarte una buena reputación con tu criadero.
En realidad, es como cualquier empresa: puede funcionar, pero tienes que encontrar la forma de diferenciarte de los demás, como por ejemplo criando líneas o colores que se busquen mucho...
Ojo también antes de instalarte: comprueba bien todo con el ayuntamiento porque algunos prohíben los criaderos, e infórmate bien de todas las normas de las instalaciones y los límites que hay que respetar con el vecindario según el número de adultos destetados que tengas...
Otro punto a tener en cuenta es encontrar LAS familias adecuadas para tus cachorros. A veces das con gente estupenda que te manda noticias de vez en cuando e incluso se convierten en amigos, pero otras veces no es nada fácil. Recibes llamadas y mensajes rarísimos, o los perros acaban en manos de otros criadores que los explotan hasta la saciedad, o de auténticos capullos que los revenden en webs de anuncios o los acaban dejando en la protectora... en fin, se ve de todo. Tienes que aprender a calar a la gente a la primera; con el tiempo aprendes a ver venir de qué pie cojean algunos, pero la verdad es que no es nada sencillo...
En resumen, es un oficio precioso que puede funcionar si te preparas bien antes (estudio de mercado, plan de negocio, análisis de la competencia, reflexionar sobre tus propias aptitudes, hablar con gente que ya esté instalada, etc.).