¡Buenas!
Por favor, no me critiquéis ni nada... os cuento con detalle lo que está pasando: en cuanto vemos a un perro macho que no está castrado, todo va bien, pero es justo en el momento en que se huelen cuando mi perro empieza a gruñir. Si el otro perro intenta jugar con él o lo que sea, el mío se lanza al ataque. Además, incluso cuando el otro perro se va a lo suyo, el mío vuelve a ir a por él para gruñirle. Max ya no puede tener contacto con otros perros por riesgo de que haya bronca o gruñidos... y eso que de pequeño se juntaba sobre todo con machos; con el educador hacía paseos con sus dos perros machos... Diría que Max tuvo una de las mejores socializaciones posibles, la verdad. Este comportamiento ha aparecido hace unas dos semanas. Así que mis preguntas son: ¿tengo que castrarlo sí o sí o hay otra solución? ¿Qué puedo hacer? ¿Por qué hace esto si lo socialicé súper bien?
PD: Se lleva bien con hembras de todas las edades, el problema es solo con machos de más de 7 u 8 meses, diría yo.