¡Hola a todos!
Tengo un cachorro de pastor alemán antiguo de 5 meses. En casa todo va genial y de paseo también... ¡hasta que nos cruzamos con otros perros! En ese momento se pone a ladrar, a saltar y a tirar de la correa como un loco. ¡Y con 5 meses ya tiene una fuerza que no veas! No es que sea agresivo, está bien socializado. Fuimos a clases para cachorros, se lleva bien con los perros de la familia, hacemos paseos en grupo y siempre ha ido todo de lujo. El tema es que se muere por ir a saludar y a jugar con los perros que vemos.
Como lógicamente no siempre se puede, estoy intentando corregir este comportamiento. He probado dándole chuches, con juguetes para distraerlo... pero nada de nada. Aunque le grite, pasa de mí olímpicamente; para él solo existe el otro perro.
Lo comenté en las clases para cachorros y también hablé con un etólogo. Me han dado dos técnicas para que entienda que lo está haciendo mal y que se fije en nosotros:
- Un spray de agua con unas gotas de aceite esencial de citronela
- Una botella de plástico con piedras para agitarla detrás de él
Y claro, felicitarlo en cuanto mejora un poco y no insiste tanto en ir a ver al otro perro.
Quería saber qué pensáis. Por un lado, estas técnicas no me convencen mucho porque no me gusta que lo pase mal, y también me da un poco de palo lo que piensen los otros dueños con los que nos crucemos. Pero por otro lado, me está costando un montón sujetarlo y los paseos se están convirtiendo en una fuente de estrés para mí.
¿A alguno os ha pasado lo mismo? ¿Cómo lo habéis solucionado?
¡Gracias de antemano por vuestros consejos!