Luridia, espero que no te siente mal lo que te voy a decir...
"Ya de por sí, que un cachorro me gruña me habría extrañado un montón, así que me habría agachado y le habría acercado la mano para que me oliera y buscar el contacto".
Si un perro gruñe, lo que está haciendo es pedir espacio. Al acercarte, generas tensión, así que te arriesgas a que la cosa pase de un simple aviso a un mordisco. Y más si le miras (que es una señal más bien agresiva) y te agachas (al hacerlo solemos inclinarnos hacia delante y el perro lo ve como algo amenazante)...
Si el perro se pone a ladrar después de haber estado gruñendo, es muy posible que esté intentando alejarnos porque tiene miedo. Después del gruñido, lo normal es que venga el mordisco si nos seguimos acercando. Si hace otra cosa, es que el perro de verdad está intentando conseguir más sitio... Haï Olly podría reaccionar así, aunque no sea lo más lógico.
"Luego hay que ver cómo reacciona el perro, pero si se pone a ladrar pongo cara seria y le digo un 'no' firme".
El "no" es un castigo positivo: añades algo que resulta desagradable o que incluso da miedo para que deje de hacer algo. Esa es la función del "no", y eso no tiene nada que ver con la educación en positivo... Además, un simple "no" puede provocar un mordisco, sobre todo si ya estás cerca de un perro que te está pidiendo distancia y tú le metes más presión.
"siempre le digo que no cuando el perro ladra"
Al decir "no", le estás haciendo caso al perro, le miras, te comunicas con él... Muchos perros ladran para llamar la atención. Entonces, el "no" refuerza ese comportamiento en vez de quitarlo. Es contraproducente, es casi como si te pusieras a "ladrar con él".
"Y si no se calla cuando le digo que no, pues se lo repito y le tumbo empujándole un poco la espalda mientras le digo 'tumbado'".
Castigo positivo + refuerzo negativo (empujar para que se tumbe). Eso es educación coercitiva pura y dura, por muy "suave" que sea. Es el tipo de educación que provoca más mordiscos... Si el perro está ladrando porque quiere espacio, es todavía más peligroso, porque al tocarle hay muchísimos riesgos de que pase a la autodefensa y te muerda.
"Y si mi perro me engancha el pantalón y empieza a romperlo, me enfado. Le digo que no y que ya vale, y si no funciona, le agarro y le meto en una habitación para que se calme".
Enfadarse con un perro que está mordiendo suele excitarle más y hace que los mordiscos sean más fuertes. Aislarlo me parece una buena medida, pero los "no" y todo lo que haces antes pueden empeorar la situación.
Te recomiendo este artículo sobre el "no" (en la página 16): http://www.cynopsy.fr/cynopsymag/CynoPsy_Mag_N4.pdf