Hola,
Tengo un pastor australiano de dos años y medio que está siempre superrevolucionado. Cuando se pone a ladrar en el jardín, no hay forma de controlarlo, calmarlo ni hacer que venga. Es agresivo con mi pareja y le tiene miedo; le enseña los dientes sistemáticamente. Después de eso, el perro se va directo a su cuenco de comida, aunque nunca hemos tenido problemas con el tema de la alimentación. También es agresivo con los niños. Cuanto más mayor se hace, más incontrolable se vuelve. Ha llegado a morder porque intentamos que dejara de ladrar, le dio un bocado a una niña que estaba quieta al lado de una mesa llena de comida y también mordió a un hombre que iba con tres perros. Con otros perros siempre se muestra muy miedoso.
Nos dijeron que cuando estaba en el criadero (lo cogimos con 2 meses), los otros perros lo rechazaban o le daban caña durante las comidas.
Solo es cariñoso, mimoso y tranquilo conmigo.
Me da miedo que la cosa empeore a pesar de nuestros esfuerzos y de los ejercicios que hacemos. Es verdad que no tenemos tiempo físico para sacarlo una hora todos los días, pero el perro se desfoga a diario. Me lo llevo al trabajo y con mis compañeros se pone contentísimo, les hace fiestas durante un buen rato. Sobre esto, cuando vuelvo a casa después de un rato separado de él, se vuelve loco conmigo: salta, hace ruiditos y está así varios minutos, mientras que a mi pareja solo le dedica un saludo rápido y ya.
Os leo con mucha atención, cualquier consejo o idea me viene genial. Sé que a su edad va a ser difícil frenar esto.
Gracias,
Sébastien