Hola,
Tenemos una perrita de 7 meses, un cruce de husky y pastor australiano. Hace poco nos hemos enterado de que se pone a aullar como un lobo en cuanto nos vamos. Supongo que es porque no le gusta nada estar sola, ya que casi nunca lo está. Esto pasa una o dos veces por semana, como mucho unas 7 horas cada vez. Ahora que hace buen tiempo, la dejamos por el salón, el comedor y la cocina, con acceso libre al jardín cuando no estamos. También tiene varios juguetes para que se entretenga y, por supuesto, agua y comida. Al volver a casa, lo primero que hacemos es ignorarla un rato. También he probado a sacarla a pasear antes de marcharme, pero no sé qué más hacer. Nos llevamos muy bien con los vecinos y no quiero que esto afecte a su tranquilidad. ¿Algún consejo?