¡Hola a todos! :)
Llevo ya un tiempo que mi cachorro de 5 meses me gruñe cuando está tumbado y quiero que se mueva a otro sitio. Me explico.
A veces, al volver del paseo, justo antes de entrar por la puerta de mi piso, el perro se tumba y no se quiere mover. Normalmente suelo usar algo que le guste para que venga, pero a veces no funciona y se niega a entrar en casa porque está muy agustito ahí donde está.
Total, que no me queda otra que cogerlo en brazos, pero cuando lo hago, se pone a gruñirme bastante fuerte y me agarra el brazo con la boca, sin hacerme daño, supongo que para avisarme en plan: "¡Suéltame ahora mismo!".
La verdad es que en el momento me parto de risa cada vez porque parece un niño pequeño caprichoso, y a veces ni puedo cogerlo bien porque me quedo sin fuerzas de tanto reír. Pero bueno, eso es un paréntesis.
Así que me surge la duda:
- Sabiendo que no puedo ceder a los caprichos del señorito, ¿creéis que con el tiempo esto podría convertirse en agresividad? Es decir, ¿que algún día me muerda de verdad?
Para que sepáis, creo que tengo una relación muy buena con mi cachorro, juego mucho con él y lo respeto como perro. Creo que tenemos mucha complicidad, así que eso :)
¡Gracias por vuestras respuestas!