Por lo demás, va a depender de lo que te enseñe el perro que tienes delante y de lo que te enseñe tu perra.
Por ejemplo, en mi caso: mis perros tienen un buen tamaño, se sienten cómodos conociendo a perros desconocidos y saben gestionar bastante bien cualquier tipo de situación sin pedirme ayuda. Cuando notan que el perro que tienen enfrente no es de fiar, suelen evitarlo y no buscan líos (pasan de todo y siguen su camino).
Así que lo que hago si un perro suelto viene a ver a los míos, que van atados, es...
- relajo la correa al máximo o incluso la suelto.
- les AVISO de que viene un perro (¡con voz tranquila, eh!), para evitar que se asusten y para que vean que yo controlo la situación (suelo decirles «¿has visto al perrito?», y si se lo digo en mitad del paseo se ponen a mirar para todos lados buscando dónde está el perro ^^).
- por defecto dejo que interactúen, pero en cuanto se han olido, sigo mi camino a paso firme invitándoles a seguirme: no suelo dejar que las presentaciones con perros desconocidos se alarguen demasiado, sobre todo si los dueños no parecen controlar mucho la situación. Nos saludamos y nos separamos tranquilamente :)
- si el perro que viene no me da buena espina, sí, intento ponerme en medio para que al menos baje un poco la tensión (ey, hola, estoy aquí y mido 1,70 m, así que más vale que te calmes si quieres saludar a la criaturita que viene conmigo) o incluso para espantarlo con calma. No hay más secreto: para que funcione tienes que ponerle ganas, ponerte recta y avanzar hacia el otro perro gritando un «¡EH!» con voz grave, por ejemplo. Lo hice hace unos días con un braco que le estaba buscando las cosquillas a mi macho entero, no había ningún dueño a la vista, y el perro se calmó rápido y siguió su camino. Ahora bien, si el perro que tienes delante está muy decidido y es agresivo, pues... solo queda esperar que el dueño llegue rápido para atar a su bicho, porque no vas a poder aguantar así mucho tiempo. En fin, que aparte de rezar para no cruzarte nunca con un perro que quiera comerse al tuyo de verdad, no hay mucho más que hacer, porque cuando pasa eso, te da igual tener un perro grande o pequeño, al final te quedas vendido en un momento.