Hola a todos,
Soy nueva por el foro, así que os dejo una pequeña presentación 😌
Vivo en la zona de París y soy la feliz dueña, junto con mi pareja, de dos perros y un gato.
Os escribo hoy por la adopción de uno de nuestros perros, una pequeña spitz japonés que adoptamos en la Navidad de 2016.
Cuando llegamos al criadero, como yo estaba cegada por la ilusión, no me di ni cuenta de que el sitio estaba asqueroso y petado de perros de todas las razas mezclados. (Luego os escribiré otro mensaje sobre esto porque la cosa va todavía más allá).
Aunque se suponía que iba a ver varias camadas, la señora solo me enseñó a dos cachorros de la misma camada con su madre. En seguida noté diferencias físicas enormes entre las dos pequeñas, desde el tamaño de los ojos hasta la textura del pelo. Le pedí ver a otros cachorros, pero me soltó que no tenía más. Demasiado rápido, le confirmé por correo que me quedaba con una de las pequeñas, la que ella me recomendó.
Una vez pagada la pequeña, fui a por ella en la fecha acordada.
Y cuando llego, sorpresa: me encuentro con otra camada entera de cinco cachorros de la misma edad que la que yo había comprado. Y eso que me había dicho que no tenía más.
Y la criadora, sin cortarse un pelo, nos dice a la cara que nuestra Maru no es bonita, que tiene los ojos muy pequeños, el hocico demasiado largo y que no tiene nada de pelo. Y que su madre no daba bebés guapos y que nunca los había dado.
¡¡UN MES DESPUÉS, PUSO UN ANUNCIO PARA QUITARSE DE ENCIMA A LA MADRE!! Desde entonces, también se ha deshecho del padre.
Ha pasado un año y todavía no he recibido ningún papel para el pedigree (el LOF), ni siquiera una prueba de que la camada se haya registrado. La criadora no me contesta a pesar de que le he insistido un montón. Adoro a mi perra porque es mía, lógicamente. Pero, siendo objetiva, me la han colado doblada y a precio de oro. Mi perra no se parece en nada a un spitz japonés (ni física ni psicológicamente).
Tiene poquísimo pelo, la piel muy irritada, no para de ladrar (un fallo grave en esta raza), es miedosa y agresiva, nos destroza la casa y no es nada limpia. Y lo que más me rompe el corazón es que encima tiene problemas gástricos: no digiere bien y está vomitando todo el rato. Le cuesta muchísimo engordar.
Obviamente yo tengo mi parte de responsabilidad (y si tenéis consejos, soy todo oídos).
Pero es que adopté a mi otro perro unos meses después y él no tiene ninguno de estos problemas...
Me gustaría saber qué opciones tengo para denunciar a este criadero y que les caiga alguna sanción. Solo quiero que se informe de este abuso para que no timen a nadie más.
Muchas gracias y perdón por el tocho...