Hola,
A la gata de mi familia le diagnosticaron diabetes en septiembre, con 16 años. Mi padre era el encargado de ponerle 2 UI de insulina por la mañana y por la noche. Como este finde estuve en casa de mis padres porque ellos tenían que irse fuera, me explicaron cómo ponerle la inyección. Se la puse esa misma noche, teniendo mucho cuidado de sacar bien el aire de la jeringuilla (me enseñaron que había que bombear con la jeringuilla dentro del vial para purgar el aire, y lo hice varias veces, asegurándome de que saliera una gotita por la punta de la aguja antes de pinchar) y ajustando bien la dosis a 2 UI. El pinchazo fue bien y cuando me fui a dormir 2 horas después, la gata estaba perfectamente. Pero me desperté a las 5:30 de la mañana y la pobre estaba muerta; aún no estaba rígida, así que debió de ser hacía poco, y se había vaciado completamente. Fui de todas formas al veterinario, que me confirmó que había muerto y me dijo que, por los síntomas, parecía un paro cardíaco. Ha sido un palo muy duro de digerir, y más sintiéndome culpable porque me tocaba a mí cuidarla esa noche. Unos días después, dándole vueltas a esa tarde, ¡me he dado cuenta de que se me olvidó un paso por completo! ¡El de mezclar el vial antes de sacar el líquido! Al final solo le di la vuelta una vez y bombeé mucho con la jeringuilla para asegurar que no había aire, pero no hice bien los 3 giros del vial para homogeneizar el producto... Me siento todavía más culpable: ¿podría haber causado esto una sobredosis de insulina y provocado la muerte de nuestra gata? Sobre todo porque, por lo visto, una sobredosis puede causar un paro cardíaco... ¿Pero habría tardado tanto tiempo en matarla? Murió al menos 6 horas después de la inyección...
Muchas gracias de antemano por vuestras respuestas.