Buenas,
Llevo ya más de un año intentando entender qué le pasa a mi gato, Murphy. Es un macho de 4 años que me encontré en la calle, solito, cuando tenía mes y medio. Desde entonces, está castrado, vacunado, desparasitado y vive dentro de casa, en un piso grande, con su hermana adoptiva, una gatita que también rescaté de la calle siendo pequeña hace un par de años. Murphy es un gato muy tranquilo y curioso; no es muy juguetón, pero sí supercariñoso y sociable.
El pasado noviembre (2022) empezó a portarse de forma rara, estaba muy agitado (correr por los pasillos, pupilas dilatadas, maullidos, dando vueltas por el piso, más juguetón de lo normal...). Como no entendía este cambio de hábitos y veía que la cosa seguía igual, lo llevé al vete en diciembre pero, como era de esperar, para él no tenía nada raro. Esos comportamientos se calmaron, pero ahora le ha dado por arrancarse el pelo de la parte baja del lomo y de la cola. Hay que decir que en noviembre de 2022 recogí a un gatito de la calle de unos 6 meses que estaba desnutrido y lo tuve unas dos semanas. Estaba en una habitación aparte y nunca tuvo contacto directo con mi gato. Todos los veterinarios que he consultado me han dicho que no tiene nada que ver y que no le pudo pegar nada, pero prefiero daros toda la información.
Desde enero de 2023, no paro de ir al vete todos los meses para ir descartando cosas:
- No reaccionó al pinchazo de cortisona para la alergia.
- No tiene pulgas y tampoco funcionó el tratamiento antiparasitario.
- Ha seguido una dieta hipoalergénica estricta sin ningún resultado.
- Le hicieron pruebas de la tiña y dieron negativo.
- La analítica de sangre sale perfecta, y en las radiografías y el escáner no se ve nada (bueno, le vieron una mancha negra en los pulmones, pero la punción descartó un tumor y la hipótesis es que fue una reacción a la anestesia).
- La osteópata que lo reconoció notó síntomas del síndrome de hiperestesia felina (lo que llaman rolling skin) y lo que ella denomina una desincronización de los órganos entre la cabeza y la parte baja del cuerpo.
- Mi veterinario descarta que sea algo de comportamiento porque le dimos un tratamiento específico (Reconcile) para calmarlo y tranquilizarlo, pero no cambió nada.
Aun así, parece que reacciona bien a un tratamiento para el dolor. Cuando se lo toma, se arranca menos pelo, pero tampoco es la solución definitiva y creo que sigue teniendo molestias o dolor porque desde hace unos meses está como distante y apagado. Se pasa el día durmiendo, ya no me busca como antes ni tampoco a mi otra gatita, con la que siempre estaba pegado.
Estoy desesperada, estamos dando vueltas en círculo y mi vete actual me habla de sesiones de láser para el dolor, pero no me da ninguna otra pista o hipótesis que explique el porqué de todo esto.
Estoy pensando en consultar con un etólogo y contactar con algún centro veterinario especializado en gatos para tener una segunda opinión y, por qué no, empezar de cero con otro vete.
Lo único que quiero es que Murphy mejore, recuperar a mi gato de antes, que era feliz y estaba sano; no puedo verlo así y me desespera pensar que esto no vaya a cambiar nunca.
Si tenéis alguna idea, habéis pasado por algo parecido o conocéis a alguien que le haya pasado, ¡os escucho!
Siento el tostón de texto...