Hola,
A mi gata también le diagnosticaron EII hace un poco más de dos meses, y se lo confirmaron con una biopsia.
No quiere ni ver la comida húmeda ni los sobres especiales de Hill's que venden en el veterinario, pero el pienso sí que se lo come bien. Como no quiero darle solo pienso, he decidido seguir con su comida de siempre.
Se lo dije al veterinario y no me puso pegas; la pobre había perdido casi 600 g y era urgente que recuperara peso.
Hasta ahora le iba variando las marcas y los sabores de las latas (Catz Finefood, GranataPet, Feringa, Porta 21), pero a partir de ahora voy a intentar no cambiarle mucho. Es un poco lío de gestionar, sobre todo porque en z**+ siempre andan sin stock.
Le daba Catz Finefood de cordero y conejo y le iba bien. Tuvo diarreas cuando pasé a Catz Finefood de pollo y faisán + GranataPet de pollo solo (había leído, se ve que por error, que las aves se toleraban mejor).
De pienso le doy Purizon de pescado. Le había aumentado la dosis para que recuperara peso, pero ahora que ya está en su peso normal, solo le doy un poquito (unos 10 g al día, más como un picoteo).
Sobre los vómitos, ya no vomita casi nunca, es algo muy raro.
También estuve mirando el tema de la dieta casera, pero no encontré mucha información clara; creo que para eso habría que consultar con un nutricionista veterinario.
El primer mes, la veterinaria le puso una inyección de cortisona de efecto prolongado.
Después pasó a media pastilla de Prednicortone al día durante un mes.
A la vez, le poníamos una inyección de vitamina B12 cada semana durante seis semanas (según la veterinaria, los animales con EII suelen tener falta de B12).
Ahora está con media de Prednicortone cada dos días (estamos empezando justo ahora). Las inyecciones de B12 las dejamos después de hacerle una analítica.
El objetivo de la veterinaria es ir bajando la cortisona poco a poco hasta encontrar la dosis ideal.
Según ella, los gatos pueden recuperar una buena calidad de vida con un tratamiento adecuado.
Es verdad que los efectos de la cortisona a largo plazo dan un poco de miedo.
Ahora mismo ella está bien, está más animada y vuelve a tener ganas de jugar.
¿Cómo le diagnosticaron el problema a tu gato?
A nosotros nos costó bastante, primero pensaron que era una pancreatitis.
Luego, cuando tuvo la recaída, le hicieron una ecografía y ahí dudaban entre un linfoma o una EII.
El diagnóstico de EII se confirmó con la biopsia, pero hay que vigilar los ganglios porque están inflamados y, según la veterinaria y el laboratorio, la inflamación puede ser un terreno favorable para que se desarrolle un linfoma.
Y poco más.
Siento soltarte este tocho, pero es que todo esto no es nada fácil y a veces una se siente un poco sola frente a esta enfermedad.
Buen finde