Hola a todos, tengo un problemilla con mi gatita.
A ver, tiene 4 meses y vivo en un piso. Podría dejarla salir, pero entre la vía del tren y la carretera nacional prefiero evitarlo por su bien.
Hasta ahora lo llevaba súper bien y ni se acercaba al balcón cuando abría la ventana. El caso es que por Navidad me la llevé a casa de mis padres. Viven en el campo, tienen un ventanal enorme y un montón de ventanas. Vio a los gatos del vecino y a los pájaros.
¡Desde entonces no tiene otra cosa en la cabeza que salir!
Y eso que en casa tiene todo lo que necesita y no paramos de hacerle caso.
Cuando yo no estaba, mi madre tuvo la iniciativa de comprarle un arnés y una correa para sacarla a pasear por la terraza.
¿Creéis que es buena idea pasearla con correa por el jardín? (Teniendo en cuenta que en mi casa actual también tengo jardín, ¿pero qué pasará el día que me mude y ya no tenga?)