Hola, os escribo porque sé que aquí entenderéis lo que es tener un gatito de un mes y medio. Se llama Oslo y lo recogí hace una semana. Estaba en el campo, en una cabaña con su madre y sus hermanos. Lo primero que me dijo la mujer fue "tiene pulgas". No me hizo mucha gracia, la verdad, pero me lo llevé igual. Me aseguró que tenía dos meses. Al llegar a casa todo fue bien y se adaptó rápido, pero creo que lo he malacostumbrado: todas las noches duerme conmigo y casi se me pone en la boca para lamerme y asearme. Enseguida me di cuenta de que algo no iba bien. Luego la mujer me mandó un mensaje con su fecha de nacimiento: 18 de julio. ¡No tiene ni dos meses!
Me entró el pánico al pensar que lo había separado de su madre demasiado pronto y que estaría sufriendo. Lo llevé al veterinario para que me explicara qué hacer y ponerle las primeras vacunas. Un gatito de su edad debería pesar 1,2 kg y el mío pesa 880 g...
En fin, mi verdadero problema es que no es nada limpio. Le estoy enseñando a usar el arenero, pero solo lo usa cuando le apetece o, sobre todo, cuando lo llevo yo... En una semana he tenido que lavar las sábanas y todo lo demás ocho veces. Hago de todo para que no quede olor, pero siempre pasa lo mismo. El veterinario me ha dicho que en quince días el tema de la limpieza ya no será un problema, pero como estoy estudiando un ciclo, no estoy en casa de 8:00 a 16:00. Me da mucho miedo. Su arenero está en el cuarto de invitados, pero tiene la lavadora al lado y no tengo otro sitio tranquilo y sin paso... Por favor, necesito ayuda, solo quiero que sea feliz y esté bien.
Gracias 😊😊
Traducido del Francés
Siempre he tenido gatitos que apenas conocieron a su madre. He criado una camada de una gata que murió tras el parto y también gatos callejeros que me encontré en un parque. A los dos que tengo ahora los recogí con mes y medio, y hace poco rescaté con apenas un mes a un gatito "salvaje" de una camada que iban a matar. O sea, gatitos que no estuvieron casi nada con otros de su especie para aprender los códigos gatunos. Pues mira, ningún problema. Al revés, incluso mejor. Son gatos súper apegados que nos "hablan" con unos maullidos que no veas en nuestras "conversaciones". Aprendieron a usar el arenero nada más ponerlos, lo pillaron a la primera. ¡Y han sabido cazar ratones y pájaros sin que yo les enseñara nada! Es verdad que juegan usando las uñas y los dientes, pero como pasa con los perros, se les enseña el "no" y listo. Para compensar eso, jugamos con bolitas de papel, pelotitas... así te ahorras los arañazos en las manos.
Traducido del Francés