Hola... Os escribo para contaros la historia de Pampa, una bolita de amor de un añito y medio.
Hace ya tres semanas que nos dimos cuenta de que el gato se comportaba de forma rara; él, que siempre había sido una auténtica lapa (es un gato de interior) y supercariñoso, se empezó a aislar cada vez más y ya no comía casi nada. ¡Así que directos al vete! La veterinaria, después de explorarlo, pensó que era una especie de bronquitis y le mandó antibióticos y cortisona durante diez días. Mejoró un pelín, pero nada del otro mundo, hasta que ayer vomitó, dejó de comer y beber por completo y estaba superletárgico... Volvimos al vete (esta vez era otra distinta) y estaba con una hipotermia crítica (33 grados), deshidratado y seguramente con anemia. Se lo quedaron ingresado para hacerle pruebas y atenderlo...
A las pocas horas nos llamaron para darnos la noticia: el gato es positivo en leucemia (a pesar de estar vacunado y de no salir de casa, así que para ellos no hay duda de que se lo contagió la madre durante el embarazo). Nos dijeron que unos parásitos oportunistas habían aprovechado que estaba débil para atacar y que el pronóstico a corto plazo es fatal.
Os podéis imaginar el palo que nos llevamos, no levantamos cabeza desde ayer y me temo que lo más duro está por llegar.
Hoy nos han dado noticias: le ha subido la temperatura a 36, pero sigue sin comer ni beber nada (le han tenido que poner una sonda nasogástrica). Cuando preguntamos qué podemos esperar, nos han dicho que hoy van a ver cómo evoluciona antes de darnos una opinión definitiva...
Tengo el corazón roto en mil pedazos.
Nada, solo escribía este mensajito para compartir nuestra experiencia, y si vosotros también habéis pasado por algo así con la leucemia felina, no dudéis en compartirlo.
Que tengáis un buen día y gracias por leerme.
